• JUEVES 5
  • de marzo de 2026

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¿Por qué el calor intensifica esta enfermedad?

Migrañas y verano

También afecta el consumo insuficiente de líquidos.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, el 14% de la población mundial padece esta enfermedad.

En este contexto, el calor puede favorecer la deshidratación, alterar los patrones de sueño y generar dilatación de los vasos sanguíneos, condiciones que actúan como desencadenantes frecuentes de crisis migrañosas en personas predispuestas.

“El calor y la pérdida de líquidos influyen directamente en la regulación vascular y neurológica, lo que puede aumentar la frecuencia e intensidad de las migrañas, incluso en pacientes con cuadros previamente controlados”, explica el doctor José Enrique Sánchez Chunga, neurólogo de la clínica Stella Maris.

Atenta a los factores

Además de las altas temperaturas, otros elementos contribuyen al aumento de episodios migrañosos en esta época del año y pueden actuar como disparadores: la exposición directa al sol, los cambios bruscos entre ambientes calurosos y espacios con aire acondicionado, la modificación de horarios de descanso y una alimentación irregular.

El consumo insuficiente de líquidos y bebidas alcohólicas también incrementa el riesgo de crisis. Por ello no deje de hidratarse, ya que es fundamental en estas épocas de temperaturas elevadas, así como el uso de bloqueadores de manera constante.

Se recomienda consultar con un especialista cuando las migrañas aumentan en frecuencia, cambian de intensidad o interfieren con las actividades diarias. “Un adecuado control preventivo permite identificar desencadenantes, ajustar el tratamiento y mejorar la calidad de vida del paciente, incluso durante los meses de mayor calor”, señala el doctor Sánchez.