• JUEVES 5
  • de marzo de 2026

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Un año después de su regreso a la Casa Blanca: el nuevo orden global de Trump

Estados Unidos abandona el equilibrio de poderes que se estableció tras la Segunda Guerra Mundial.

Lejos de disminuir su ritmo, Trump, que cumple 80 años en junio, ha recibido el nuevo año con una serie de acciones agresivas que desafían sin pudor la estructura defendida por Estados Unidos durante décadas.

El mandatario ordenó el 3 de enero una incursión en Venezuela para capturar al líder Nicolás Maduro, un viejo enemigo de Washington, y su esposa, Cilia Flores, trasladados a Nueva York bajo cargos de narcotráfico. El ataque dejó más de 100 muertos. Desde entonces, Trump ha amenazado con usar la fuerza contra amigos y enemigos.

El republicano ha intensificado sus llamados para anexionar Groenlandia, un territorio autónomo de Dinamarca, aliado de la OTAN, y ha advertido de ataques contra Irán mientras el régimen clerical reprime violentamente las protestas.

No solo eso. También ha barajado la posibilidad de realizar acciones militares en México y en Colombia, aunque ha cambiado su tono tras sostener conversaciones con los presidentes de esos países. Un estilo volátil que, según sus partidarios, muestra que Trump prefiere la diplomacia cuando puede lograr resultados que le favorecen.

Pero Trump también ha desechado las formas tradicionales de la diplomacia. Recientemente retiró a Estados Unidos de decenas de organismos de la ONU y de otras organizaciones internacionales, en línea con su lema “Estados Unidos primero”.

La inquebrantable disposición de Trump a recurrir a la fuerza también se ha manifestado en su propio país.


Cambios
 
Melanie Sisson, investigadora del Brookings Institution, dijo que Estados Unidos había tenido éxito durante mucho tiempo “sin tener que atacar, conquistar e invadir”.

“Por lo general lográbamos imponer nuestra voluntad, la mayoría de las veces, utilizando otras herramientas de influencia ejercidas a través de organizaciones y alianzas internacionales”, explicó.

Incluso si Europa anhela el orden liberal, dijo Sisson, otras potencias seguramente seguirán el ejemplo de Trump al buscar sus propios intereses.

“No creo que vaya a haber una reconstrucción del orden internacional posterior a la Segunda Guerra Mundial tal como lo conocemos”, agregó.

“Eso no significa que algunos de los principios fundamentales de ese orden no puedan reconstituirse, pero Trump está reconfigurando la política internacional de un modo que será duradero”.

Un diplomático de un país aliado de Estados Unidos, que habló bajo condición de anonimato para poder expresarse con franqueza, dijo que, aunque los métodos de Trump pueden ser chocantes, este era el momento propicio para el cambio.

Rusia e Israel han llevado a cabo campañas militares sin ser impedidos a pesar de la generalizada condena internacional.“Era evidente que el orden mundial no estaba funcionando, aunque fingíamos que sí”, señaló.

Migración 

Los cambios migratorios de Trump se han enfocado en tres grandes áreas: eliminar protecciones migratorias concedidas en el Gobierno anterior, acelerar las deportaciones, y elevar la cooperación con las autoridades estatales y locales, explicó Kathleen Bush-Joseph, abogada y analista de políticas migratorias del Migration Policy Institute(MPI).

En este sentido, describió, un estimado “conservador” de 1.5 millones de personas han perdido sus protecciones hasta ahora, pues la Casa Blanca ha ordenado eliminar el Estatus de Protección Temporal (TPS) para personas de 13 países.

El Gobierno federal también busca “remociones expeditas” al negar audiencias en las cortes, donde MPI identificó 4 millones de casos pendientes de deportaciones, incluyendo unos 2.4 millones de peticiones de asilo.

Además, la Administración ha casi multiplicado por 10 los acuerdos que permiten a autoridades locales cooperar con ICE, por lo que ya hay alrededor de 8,500 agentes estatales y locales entrenados para participar en operaciones migratorias. (AFP)

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