Editorial
Unos comicios libres y justos son un componente fundamental de la democracia, por lo que deben garantizar la libertad del ciudadano al sufragio entre múltiples candidatos, igualdad de derecho para que todos los votos tengan el mismo peso y puedan participar libremente en el proceso electoral. Además, los postulantes deben tener opciones reales de ganar con propuestas viables y acceso a los medios de comunicación públicos para dar a conocer sus planes de gobierno. Estas condiciones son indispensables para que los resultados reflejen la voluntad ciudadana.
En su reciente visita a Lima, el secretario general de la OEA, Albert R. Ramdin; y el presidente del Jurado Nacional de Elecciones, Roberto Burneo Bermejo, firmaron un acuerdo con el objetivo de brindar facilidades al trabajo de la Misión de Observadores Electorales (MOE) que estará presente en los comicios del 12 de abril y, si fuera necesario, en el balotaje del 7 de junio.
El acuerdo también contempla que el MOE accederá a la información sobre la organización, dirección y supervisión de las elecciones y podrá informar acerca de eventuales irregularidades, denuncias e interferencias que observe.
Burneo destacó la importancia del acuerdo, pues asegura que “la observación internacional contribuye a reducir los espacios para la sospecha infundada, eleva la trazabilidad de la información pública y sirve como contrapeso técnico frente a las campañas de desinformación que buscan instalar la idea de fraude […]”.
De esta manera, la misión de la OEA se suma a las que enviará la Unión Europea, el Centro Carter, la Unión Interamericana de Organismos Electorales, el Centro de Asesoría y Promoción Electoral y la Asociación Mundial de Organismos Electorales. Estas delegaciones traerán expertos en los campos de la tecnología, observación, financiamiento de campañas y justicia electoral.
Las misiones son importantes porque brindan legitimidad y confianza a las instituciones públicas ante posibles ataques de parcialidad, que podrían aparecer en el calor de las votaciones. Al tener confianza en los resultados electorales se aleja el fantasma de las protestas sociales, que podrían derivar en violencia, como ha ocurrido en otros países.
También se beneficia la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) y el mismo JNE al traer asistencia técnica. Se incorporarán especialistas en ciberseguridad con el fin de supervisar la integridad de los sistemas informáticos de la ONPE y la necesaria transparencia del conteo.
Las misiones fortalecerán la credibilidad, la transparencia y la integridad del sufragio y protegerán la voluntad de la ciudadanía de escoger sus nuevas autoridades en un clima de paz.