La información representa una herramienta muy poderosa que, en manos equivocadas, puede ser utilizada como instrumento de extorsión y chantaje.
Así, los cibercriminales suelen emplearla para presionar a sus víctimas, desde una amenaza concreta de hacer públicos datos confidenciales, venderlos a los competidores o simplemente causar un daño reputacional. En la mayoría de estos casos, es obtener dinero.
4. Espionaje y sabotaje: En el ámbito empresarial o gubernamental una simple contraseña robada puede ser la puerta de entrada a las redes internas, infraestructuras críticas y hasta información confidencial de clientes, proveedores y socios comerciales.
En contraposición a los puntos anteriores, en estos casos el objetivo no es monetario, sino espiar sin ser visto, accediendo a redes, correos y comunicaciones internas, alterar procesos productivos o logísticos, y hasta borrar, modificar o corromper información clave.
En este contexto, se vuelve imprescindible tomar acciones concretas para cuidar los datos sensibles y confidenciales, sean personales y/o corporativos.
ESET Latinoamérica comparte recomendaciones para reducir sensiblemente el riesgo de que los datos se vean expuestos o caigan en manos equivocadas:
-Cuidar la información: evitar compartir datos personales en línea.
-Utilizar contraseñas seguras: deben ser robustas y únicas para cada cuenta. Activar el doble factor de autenticación en cada cuenta que lo permita.
- Mantener actualizados tanto los dispositivos como el software.
-Contar con una solución de seguridad robusta y confiable.
- Mantenerse al tanto sobre las últimas noticias en ciberseguridad.
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