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El acuerdo, pendiente de la luz verde del Parlamento Europeo, incluye varias cláusulas diseñadas para calmar la oposición de los agricultores, que han protagonizado fuertes protestas en varios países del bloque.
La firma del tratado tendrá lugar el sábado 17 de enero en Asunción, Paraguay, afirmó el jefe de la diplomacia argentina, Pablo Quirno, quien celebró “un acuerdo histórico y el más ambicioso entre ambos bloques”.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, afirmó que deseaba estampar su firma en los entendimientos.
“Estamos creando un mercado de 700 millones de personas: la mayor zona de libre comercio del mundo. Nuestro mensaje al mundo es este: la colaboración crea prosperidad y la apertura impulsa el progreso”, celebró.
La Comisión Europea ha estado negociando desde 1999 este vasto acuerdo con Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, que eliminará aranceles a más del 90% de su comercio bilateral.
Opositores
El sector agropecuario europeo teme el impacto de una llegada masiva de carne, arroz, miel o soja sudamericanos, a cambio de la exportación de vehículos, maquinaria, quesos y vinos europeos al Mercosur.
Los detractores del pacto, empezando por Francia, creen que el mercado europeo puede verse seriamente trastocado por la entrada de productos sudamericanos más competitivos debido a unas normas de producción consideradas menos rigurosas.
Sus defensores, como España y Alemania, estiman en cambio que el acuerdo diversificará las oportunidades comerciales para una UE amenazada por la competencia china y la política arancelaria de Estados Unidos.
Cambio
Italia, que en diciembre se sumó a la oposición de Francia y consiguió entonces bloquear el acuerdo, cambió esta semana de posición. Esto permitió que los 27 Estados miembros alcanzaran una mayoría cualificada.