Economía
Este país comunista atraviesa desde la pandemia del 2020 su peor crisis económica en 30 años con una inflación galopante, cortes eléctricos y escasez de alimentos, medicamentos y combustibles.
Migración
Además, sufre una ola de emigración sin precedentes y la falta de divisas ha provocado una erosión de los servicios sanitarios. Una situación compleja a la que se suma la caída de su aliado venezolano, el expresidente depuesto Nicolás Maduro, capturado por los estadounidenses.
El envío de misiones médicas a países extranjeros desde la década de 1960 representa la principal fuente de divisas para la isla, pero es considerado por Estados Unidos como trabajo forzado.
Según las autoridades cubanas, 24,000 profesionales de la salud estaban desplegados en 56 países en el 2025.
El país se abrió al turismo después de la caída y desmembramiento de la Unión Soviética en 1991. Este sector era uno de los motores económicos de la isla hasta que cayó durante la pandemia del covid-19 en el 2020, y le cuesta levantar cabeza a pesar de las medidas para favorecer la llegada de turistas rusos y chinos.
Hasta 1989, Cuba fue el principal exportador mundial de azúcar, pero la caída de la Unión Soviética, el impacto del embargo estadounidense y la mala gestión del sector precipitaron el declive de esta industria. Actualmente, la producción roza un mínimo histórico.
Ayuda
A partir del 2000 el país contó con un acuerdo de cooperación con Venezuela, que preveía el suministro de petróleo a cambio del envío de médicos y profesores.
Caracas entregó entre 30,000 y 35,000 barriles diarios durante el último trimestre del 2025, es decir, el equivalente al 50% del déficit petrolero de la isla, según Jorge Piñón, investigador de la Universidad de Texas.
Cuba produce solo un tercio del combustible que consume. En los últimos años también ha paliado la escasez con las entregas de petróleo ruso y mexicano.
Con el apoyo de China, el principal socio comercial de la isla en Asia, ha instalado unos cuarenta parques solares en todo el país.
La Habana autorizó recientemente la circulación del dólar en el sector privado, hasta ahora limitada a los establecimientos comerciales estatales y a la venta de combustible.
El papel de las remesas
El envío de dinero de la diáspora desde EE. UU.
constituye la segunda fuente de divisas de la isla y permite a muchas familias llegar a fin de mes. Entre el 2005 y el 2020, esto representó un promedio anual del 6.8% del PBI del país, según Pavel Vidal, economista cubano de la Universidad Javeriana Cali.
No existe una cifra pública oficial, pero según el Havana Consulting Group, estas transferencias alcanzaron 1,972 millones de dólares en el 2023.
Las transferencias a través de Western Union fueron suspendidas en el 2025, pero los cubanos eludieron estas sanciones con sistemas paralelos, como el uso de “mulas” que hacen entrar dólares en la isla a cambio de una comisión.