La nueva barrera para para la inclusión financiera
La correlación entre criminalidad y falta de pago alcanza el 60% en sectores vulnerables, según Scotiabank..
El estudio, que cruza indicadores de criminalidad con desempeño crediticio, evidencia una relación directa entre ambos factores.
En promedio, la correlación entre inseguridad y morosidad alcanza el 56 %, porcentaje que se eleva hasta 60 % en los segmentos masivos, donde los hogares y pequeños negocios son más vulnerables a shocks económicos.
Este impacto también se traduce en cifras para el sistema financiero. Según estimaciones del banco, el exceso de morosidad asociado a contextos de alta criminalidad representaría cerca de S/5,500 millones en créditos impagos, de los cuales el 87 % corresponde a créditos revolventes y el 13 % a créditos no revolventes.
Costos
En estos territorios, la inseguridad genera costos adicionales que deterioran la capacidad de pago: mayor gasto en seguridad privada, contratación de seguros, menor flujo de clientes y reducción de ingresos. Como resultado, la morosidad puede incrementarse entre 1.1 y 1.3 veces, encareciendo el costo del crédito.
El análisis también revela que en zonas críticas la colocación de créditos cae entre 30 % y 40 %, lo que limita la inclusión financiera y frena el desarrollo económico local.
“La inseguridad es un desafío social que también plantea retos para la inclusión financiera. Nuestro análisis busca entender estos impactos para impulsar soluciones que protejan la capacidad de pago y amplíen el acceso al crédito”, señala Scotiabank.
La combinación de informalidad, desempleo, costos adicionales y menor inversión genera un círculo vicioso: más inseguridad, menos acceso a crédito, menor inversión, más vulnerabilidad.
Este hallazgo subraya la necesidad de políticas prudenciales y soluciones diferenciadas por territorio para mitigar riesgos y preservar la inclusión financiera.