• JUEVES 5
  • de marzo de 2026

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La infancia no es una carrera


Editor
Omar Swayne

Periodista


Tal como lo señala el titular del Minedu, Jorge Figueroa Guzmán, durante la primera infancia, incluso diferencias de pocos meses pueden traducirse en brechas significativas en el desarrollo del lenguaje, la autorregulación emocional, las habilidades sociales y el pensamiento lógico. Por ello, el criterio de edad cronológica no es arbitrario, sino protector. “Respetar el corte al 31 de marzo permite asegurar que niñas y niños ingresen al sistema educativo cuando cuentan con la madurez necesaria para aprender, convivir y desarrollarse plenamente. Ignorar este principio sería exponerlos a exigencias para las que aún no están preparados”, ha explicado.

Diversos estudios nacionales e internacionales muestran que los estudiantes más pequeños dentro de un mismo grado enfrentan mayores dificultades en comprensión lectora, matemática y comunicación oral, además de problemas en la convivencia escolar. Estas dificultades suelen ir acompañadas de inseguridad, baja participación en clase y un mayor riesgo de fracaso escolar temprano. En ese sentido, ampliar la fecha de corte –como propone el proyecto de la congresista Nieves Limache para modificar la Ley 28044, Ley General de Educación– podría generar diferencias de hasta 16 meses entre estudiantes de un mismo aula, una brecha considerable en una etapa altamente sensible al estrés y la frustración.

La educación inicial no busca acelerar contenidos, sino fortalecer competencias básicas a través del juego, la exploración y la interacción. “La infancia no es una carrera”, recuerda con acierto el titular del sector. Forzar ritmos puede afectar la autoestima, la seguridad emocional y la disposición para aprender, debilitando las bases de una trayectoria educativa sólida.

El Consejo Nacional de Educación (CNE) ha advertido que esta iniciativa carece de sustento pedagógico y desconoce la evidencia científica sobre la madurez neurocognitiva necesaria para el aprendizaje formal. “Las funciones ejecutivas del cerebro maduran progresivamente y son predictores clave del éxito escolar y social; adelantar el ingreso al sistema puede incrementar la frustración y la desafección escolar”, señala.

Además, como precisa el CNE, trasladar a las familias la responsabilidad de presentar evaluaciones psicopedagógicas introduce un factor de desigualdad, pues no todas cuentan con los recursos económicos ni con acceso a servicios especializados, lo que abriría una nueva brecha en el ejercicio del derecho a la educación, contradiciendo los principios de equidad e igualdad de oportunidades.

Respetar la edad de ingreso a la educación inicial es, en suma, una decisión que protege a la niñez, garantiza equidad y se sustenta en evidencia. El llamado del CNE al Congreso es claro: se debe legislar pensando en el bienestar de niñas y niños, no bajo presiones coyunturales, es la única vía para construir una educación de calidad y verdaderamente inclusiva.