Mundo
Agentes vestidos de negro, con el rostro cubierto y armas largas recorrían nerviosos el centro de la capital venezolana, donde se ubican oficinas públicas.
Largas filas de venezolanos que buscan abastecerse se formaron frente a los pocos supermercados abiertos y en estaciones de gasolina.
“¡Que viva Nicolás Maduro!”, vociferaron manifestantes chavistas desde una tarima con bocinas instaladas en el centro de Caracas.
Unos 500 simpatizantes del oficialismo acudieron a la cita para exigir la liberación de Maduro y su esposa Cilia Flores, que también fue arrestada y trasladada a Estados Unidos.
Explosiones
Las explosiones sacaron a muchos de sus camas en Caracas. Fue un estruendo desconocido para este país que no ha tenido guerras desde el siglo XIX.