Opinión
Lic. en Ciencias de la Información y periodista
Antes de la imprenta, para reproducir un solo libro era necesario el trabajo manual de los copistas, lo que hacía que estos manuscritos fueran de difícil acceso. Por lo tanto, la imprenta originó un cambio de paradigma que McLuhan (1964) denomina “el paso del hombre alfabético al hombre tipográfico”, afirmando además que “el medio es el mensaje”, es decir una nueva tecnología reorganiza la percepción humana.
El primer libro impreso en el Perú y en Sudamérica en 1584 se titula: Doctrina Christiana, y catecismo para instrvccion de los Indios, obra del jesuita José de Acosta en quechua, aymara y castellano, ya que el III Concilio Limense (1583) ordenó que la evangelización en el Virreinato del Perú debía ser realizada obligatoriamente en lenguas indígenas.
Esto requirió la elaboración de las gramáticas y vocabularios. El Lexicon o Vocabulario de la lengua general del Perú, de Fr. Domingo de Santo Tomás, fue publicado en Valladolid en 1560, junto con Grammatica o Arte de la lengua general de los indios de los Reynos del Perú. Asimismo, Arte y gramática de la lengua aymara fue publicado en Roma en 1603 por Ludovico Bertonio.
Sin embargo, muchos opinan que “Doctrina cristiana” fue un instrumento de colonización lingüística y opresión cultural. Sin embargo, esto es insuficiente para comprender la complejidad de los procesos comunicativos y simbólicos que se desplegaron. En la tesis de Maestría en Comunicaciones que vengo desarrollando en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, propongo una reinterpretación de la imprenta como tecnología de mediación cultural.
La imprenta en el Perú del siglo XVI reconfiguró las formas de transmisión del conocimiento y la fe cristiana, ayudó a preservar las lenguas indígenas y dinamizó el intercambio cultural en el espacio colonial andino.
Es necesario revisar el contexto de la evangelización, analizar la naciente “industria gráfica” y el marco legal de la imprenta, que luego acompañó al periodismo peruano –tal como ha estudiado el Dr. Juan Gargurevich–, con el Diario de Lima (1790–1793), el Mercurio peruano (1791–1795), incluyendo la prensa durante la Emancipación y la República, el diario El Peruano (1825), entre otros.
La imprenta en el Perú del siglo XVI fue decisiva en el proceso de evangelización, pero no solo como instrumento de difusión. Su impacto no puede reducirse a una lógica de dominación unilateral. Leer la imprenta como tecnología de mediación cultural ofrece una mirada más equilibrada, compleja y rigurosa de las dinámicas comunicacionales en el Virreinato del Perú.