• JUEVES 5
  • de marzo de 2026

Editorial

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La estabilidad de nuestra moneda: un valor que debemos proteger

“La estabilidad es un valor que se construye cada día y que debemos proteger con responsabilidad, diálogo y visión de futuro.”

La comparación regional es reveladora. Nuestro país registra la inflación más baja de América Latina y se sitúa incluso por debajo de economías desarrolladas como la eurozona, Canadá y Estados Unidos. 

Este desempeño no es fruto de una casualidad, sino de decisiones responsables y de una institucionalidad monetaria que ha demostrado solidez, profesionalismo y autonomía técnica. La disciplina es la base de la confianza.

El Perú mantiene, además, el período más prolongado de inflación de un dígito en la región: 28 años y 11 meses de estabilidad ininterrumpida. Se trata del ciclo más largo de estabilidad monetaria desde la década de 1950 en América Latina. Esta continuidad envía una señal poderosa a inversionistas nacionales y extranjeros: el país respeta las reglas, protege el ahorro y ofrece condiciones para las actividades productivas.

A ello se suma un elemento fundamental: las expectativas de inflación –un termómetro de confianza empresarial y de consumidores– permanecen ancladas dentro del rango meta del BCR desde diciembre del 2023. En noviembre del año pasado se situaron en 2.16%, una cifra que confirma que agentes económicos y ciudadanos proyectan un entorno de precios controlado para el futuro cercano.

Mirando hacia adelante, el Banco Central prevé que la inflación se mantendrá en torno al 2% en el 2026 y el 2027, en línea con la recuperación de la actividad económica hacia su nivel potencial y la disipación de choques externos que afectaron los precios en los últimos años. Esto representa un horizonte favorable para la planificación de inversiones, el consumo responsable y la protección de los ingresos familiares.

Sin embargo, la estabilidad monetaria no debe darse por sentada. Para que este logro se traduzca en bienestar sostenido, el país necesita asegurar condiciones políticas y económicas que reduzcan la incertidumbre. Gobernabilidad, seguridad ciudadana, impulso a la formalización y crecimiento inclusivo son piezas clave para que la estabilidad de precios se convierta en más empleo, mejores servicios públicos y reducción de la pobreza.

El Perú inicia un nuevo año con indicadores positivos en materia de inflación y expectativas económicas. Es momento de reconocer lo que hacemos bien y reforzar lo que aún falta. La estabilidad es un valor que se construye cada día y que debemos proteger con responsabilidad, diálogo y visión de futuro.

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