Derecho
Manuel Madrid Tataje
Abogado urbanista
El programa ‘Puentes que Unen’ demuestra que los bajo-puentes no tienen por qué ser residuos urbanos. Con intervenciones relativamente sencillas —iluminación, diseño, mobiliario, actividades culturales y comercio formal—, la ciudad colombiana ha transformado lugares asociados al abandono en espacios públicos activos, seguros y útiles para la vida barrial. Allí donde antes había miedo o desuso, hoy hay encuentro, actividad económica y apropiación ciudadana.
Lima enfrenta un escenario muy similar. Bajo numerosos puentes vehiculares y, especialmente, bajo los rieles elevados de la Línea 1 del Metro se extienden kilómetros de espacios subutilizados. En una ciudad que sufre un déficit histórico de áreas verdes, plazas y equipamientos barriales, estos vacíos representan una oportunidad enorme, no solo para mejorar la imagen urbana, sino también para reconstruir tejido social y devolverle vida a los barrios.
Este tipo de proyectos tiene un valor que va más allá de lo estético. Un espacio bien iluminado y diseñado mejora la percepción de seguridad. Un bajo-puente activado con usos claros —ferias barriales, talleres culturales, juegos infantiles, ciclovías o módulos comunitarios— fortalece la economía local y genera sentido de pertenencia. Cuando el espacio público funciona, el barrio se reactiva.
Reproducir una estrategia como la de Bogotá en Lima no exige megaproyectos ni grandes inversiones. Exige, sobre todo, visión urbana y voluntad política. Requiere entender que la infraestructura no termina en la calzada y que el espacio que genera también debe planificarse, gestionarse y cuidarse. Requiere, además, involucrar a los vecinos, escuchar al barrio y asignar vocación a cada lugar.
Lima puede –y debe– dar ese paso. Convertir los espacios bajo sus puentes en corredores verdes, plazas lineales o nodos comunitarios sería una señal clara de que la ciudad apuesta por recuperar lo cotidiano, lo cercano y lo humano. Mirar bajo los puentes no es mirar al pasado: es abrir una posibilidad concreta para construir una ciudad más integrada, más activa y más viva.