• VIERNES 29
  • de mayo de 2026

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Hidrógeno verde en el Perú: el reto de la regulación


Editor
Pablo Gallará

Especialista en automatización de procesos industriales en Siemens Argentina


Según la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), el hidrógeno y sus derivados podrían cubrir hasta el 12% del consumo final de energía mundial en el 2050 y aportar cerca del 10% de la reducción de emisiones de CO2 necesaria para limitar el calentamiento global a 1.5 °C. Para ello se requerirán 5,000 GW de electrolizadores –frente a los 0.3 GW actuales– y una demanda eléctrica de 21,000 TWh, equivalente al consumo global de electricidad de hoy. Estas cifras reflejan tanto la magnitud del desafío como la oportunidad económica que representa esta nueva industria energética.

El Perú cuenta con condiciones naturales excepcionales –abundantes recursos hídricos, vientos constantes y alta radiación solar– que lo posicionan como productor competitivo de hidrógeno verde y potencial hub de exportación hacia Asia y Norteamérica. Sin embargo, su principal reto no es tecnológico, sino regulatorio: se requiere un marco sólido que brinde seguridad jurídica e incentive inversiones sostenibles a largo plazo.

El debate nacional sobre el hidrógeno verde aún se encuentra en una etapa inicial. En el 2022 se presentó la Hoja de Ruta del Hidrógeno Verde, que sentó las bases para delinear su desarrollo y orientar la formulación de políticas públicas. Dos años después, la Ley N.º 31992 estableció un marco normativo para fomentar su generación, producción y uso como vector energético y combustible, asignando al Ministerio de Energía y Minas la tarea de promover la industria y definir los incentivos correspondientes. Sin embargo, el país todavía debe avanzar en la reglamentación y en políticas estables que lo hagan competitivo frente a referentes como Chile, Brasil, Uruguay y Colombia, que ya cuentan con estrategias nacionales consolidadas, metas concretas y marcos regulatorios que otorgan previsibilidad a los inversionistas.

Más allá de las exportaciones, el hidrógeno verde ofrece al Perú la posibilidad de transformar su matriz industrial: desde la reconversión de refinerías hasta la movilidad pesada y la producción de combustibles sintéticos. El potencial está sobre la mesa: aprovechar los recursos renovables permitirá generar empleo especializado, atraer capital y posicionar al país como un actor relevante en la economía global del hidrógeno.