• SÁBADO 25
  • de abril de 2026

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Vichama Raymi celebra 18 años de identidad cultural

Memoria ancestral

Comunidad se unió en pasacalles, rituales ancestrales, escenificaciones míticas y recorridos culturales.


Durante la jornada, la comunidad se unió en pasacalles, rituales ancestrales, escenificaciones míticas y recorridos culturales que reforzaron el vínculo entre tradición, memoria y desarrollo local.

Ciudad agropesquera

El complejo arqueológico de Vichama, parte de la Zona Arqueológica Caral (ZAC), floreció entre los años 1800 y 1500 a. C. como una ciudad agropesquera que combinaba la riqueza del mar con la productividad de los valles costeros. Con casi cuatro milenios de historia, Vichama se ha consolidado como un emblema identitario para los habitantes de Végueta y del Norte Chico. Sus relieves y murales, en los que se representan escenas vinculadas con la sequía y la fertilidad, son testimonios únicos del pensamiento de sus antiguos pobladores.


El mito de Vichama

La festividad estuvo marcada por la representación del mito ancestral que da nombre al sitio. La narración cuenta cómo, tras una devastadora sequía, una mujer concibió un hijo del dios Sol. El dios Pachacamac, dominado por los celos, lo asesinó. En respuesta a las súplicas de la madre, el Sol le concedió un nuevo hijo: Vichama, cuyo nombre significa “pescador”. Al volver de sus viajes, el héroe encontró muerta a su progenitora. Movido por la ira, castigó a los pobladores convirtiéndolos en piedra, pero más tarde se arrepintió. Con ayuda del Sol, creó una nueva humanidad a partir de tres huevos de oro, plata y cobre, símbolos de jerarquías y organización social.


Este relato, escenificado por estudiantes del Coar Lima Provincias, estuvo acompañado de un ritual de pago a la Pachamama (madre tierra) y a la Cochamama (madre mar), resaltando la cosmovisión andina que entrelaza naturaleza, divinidad y comunidad.

Civilización matriz

El Vichama Raymi no puede entenderse sin el marco mayor de la civilización Caral, descubierta y puesta en valor por la arqueóloga Ruth Shady Solís. Con más de 5,000 años de antigüedad, Caral es considerada la cuna de la civilización en América y contemporánea de otras grandes culturas como Egipto, Mesopotamia y China.

Caral destaca por su organización social compleja, su arquitectura monumental 
–pirámides, plazas circulares y sistemas de irrigación– y sus aportes al conocimiento, como el uso de la música en flautas de hueso, la astronomía y las técnicas agrícolas. Una de sus características más notables fue el desarrollo de una sociedad basada en la cooperación y la complementariedad, donde no se evidencian vestigios de guerras, lo que refuerza la idea de una cultura de paz.

En este contexto, Vichama se presenta como una ciudad satélite que heredó y adaptó los logros de Caral, especialmente en el ámbito productivo y simbólico.


Identidad y comunidad

El Vichama Raymi 2025 se inició con un pasacalle desde la plaza de Armas de Végueta hasta el complejo arqueológico. Escolares del colegio FACOPA portaron faroles y antorchas inspirados en el mito, y colectivos culturales como Wiqi Kallpa Végueta animaron la jornada.

“Es muy importante porque se continúa con una costumbre milenaria que nos da identidad”, señaló América Bazalar, de la Asociación Cultural Hatun Runakuna, destacando cómo estas expresiones mantienen viva la memoria colectiva.

Producción local

El festival también fue una ventana para mostrar la riqueza productiva y artesanal de la zona. Los visitantes recorrieron el Fundo Barón de Huaura, espacio vitivinícola con más de 25 años de historia que ahora apuesta por el turismo enológico. Asimismo, se destacó la práctica ancestral del tejido en junco, fibra vegetal extraída de los humedales de Medio Mundo y utilizada por los antiguos caralinos en la construcción de pirámides mediante las célebres shicras.

Lidia Palma, artesana local, subrayó la continuidad de este saber: “Se han  descubierto cestos en tejido tupido, en petate, las mismas shicras… la creatividad ha estado presente desde tiempos antiguos”.

El recorrido incluyó también el Norcentral Vivero Café, un proyecto sostenible que ofrece café ecológico y experiencias de agroturismo, convirtiéndose en una parada esencial para quienes visitan Végueta.


El legado de Ruth Shady

La presencia de Ruth Shady en la ceremonia fue recibida con aplausos y reconocimiento. Su trabajo ha sido fundamental para que Caral y sus centros asociados, como Vichama y Áspero, se integren al mapa cultural del Perú y del mundo. Gracias a su liderazgo, la ZAC ha impulsado investigaciones científicas, programas educativos y proyectos de turismo sostenible que benefician directamente a las comunidades locales.


Shady ha sostenido que la revaloración de Caral y sus ciudades busca no solo conservar un patrimonio milenario, sino también transmitir valores de organización social, equidad y respeto por la naturaleza que pueden inspirar a las generaciones actuales. Su labor ha trascendido la arqueología para convertirse en una propuesta de desarrollo cultural con impacto comunitario.

Resiliencia

La conmemoración de los 18 años del Vichama Raymi no fue solo un festejo cultural, sino también un recordatorio del profundo legado de Caral y de la vigencia de sus enseñanzas. 

Vichama, como símbolo de resiliencia y creación, conecta a las comunidades actuales con un pasado que aún inspira modelos de convivencia armónica con el entorno.

Gracias al esfuerzo de instituciones, comunidades y la visión de investigadoras como Ruth Shady, festividades como esta reafirman que el patrimonio no es un vestigio estático, sino una fuerza viva que proyecta identidad y futuro para el Perú.