Editorial
Con el fin de que los ciudadanos ejerzan su derecho a elegir a sus nuevas autoridades con información veraz y oportuna, así como de acuerdo con su conciencia política, el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) cumple una silenciosa pero necesaria labor que debe resaltarse por la creación del fact cheking.
La desinformación en tiempos electorales es uno de los más grandes desafíos que enfrenta la democracia en esta época, en la que las redes sociales han penetrado los flujos de información mundial, sobre todo entre adolescentes, jóvenes y personas de mediana edad.
Ya el Pew Research Center detectó el año pasado que el 72% de los estadounidenses utilizaban las redes sociales para informarse. Mientras que el Instituto Reuters, en su Reporte de noticias digitales del 2024, encontró una acelerada transición hacia el consumo mediante redes sociales y plataformas de video. Esto ocurre en medio de una fragmentación del uso de fuentes digitales de la noticia.
El gran problema es que la fragmentación de los mercados y el aumento de fuentes de información no van de la mano con la calidad de los filtros profesionales para verificar la calidad de la noticia. Y en tiempos electorales es común encontrar la desinformación de la opinión pública con noticias falsas (fake news) para torcer la voluntad popular.
Se crea una confusión en el elector que le dificulta distinguir los hechos y la ficción, y se polariza una campaña electoral entre los candidatos. Además, al no distinguir la verdad, el electorado puede perder la confianza en el proceso electoral, en los medios y en las autoridades.
Ante esas amenazas, el JNE promueve la alfabetización mediática mediante diversas estrategias, a fin de que el ciudadano comprenda y evalúe mejor la información.
El Comité de Fact-Checking del JNE impulsa una campaña para que el votante tome conciencia sobre los riesgos de la difusión de información falsa. Además, lo capacita para verificar una fuente confiable de textos y videos con otra que no lo es. Debido al desarrollo de la tecnología y la inteligencia artificial, cada vez es más difícil distinguir entre lo real y lo creado por herramientas digitales.
Otra de las tareas que cumple el comité del JNE es verificar la información que circula en las redes. Las noticias falsas circulan más rápido en las redes. Una investigación del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) encontró que una noticia verdadera demoró seis veces más que una noticia falsa. Por eso es necesario identificarla y denunciarla.
No cabe duda de que la labor del Comité de Fact-Checking del JNE fortalecerá la confianza y brindará tranquilidad a los peruanos al garantizar que ejerzamos nuestro derecho al voto de manera bien informada.