• DOMINGO 29
  • de marzo de 2026

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Paleontólogo de San Marcos descubre restos fósiles completos de una especie de ave desconocida

Hallazgo se produjo en el desierto de Ocucaje, en Ica, y según explicó, tendría unos 20 millones de años de antigüedad, por lo que no hay estudios, aunque sus características evidenciarían que su ámbito era marino.


Se trata del esqueleto articulado (sin huesos sueltos) de un pájaro marino entero y de gran tamaño, aproximadamente de un metro y medio de largo, similar a las dimensiones de un cóndor actual. 

Hallado en rocas de origen marino, según su descubridor, tendría una antigüedad de 20 millones de años; es decir, pertenecería al periodo geológico de inicios del mioceno.

“Se encuentra en un estado de preservación excepcional y podría afirmar que no existen restos fósiles de otro pájaro tan bien conservados como este. Es una joya”, afirma sin ocultar su entusiasmo, este investigador del Departamento de Paleontología de Vertebrados del Museo de Historia Natural (MHN) de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), quien actualmente realiza trabajos de exploración con personal del Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico (Ingemmet).

Rasgos del ave

Entre las características físicas de esta ave prehistórica destaca el cráneo grueso, muy superior al de las aves actuales, lo que indicaría que corresponde a una nueva especie.




“El cráneo de un pájaro normal tiene un grosor similar al de la cáscara de un huevo, por lo que creo que es una nueva especie, porque yo no conozco aves que tengan ese grosor de cráneo”, indicó el paleontólogo.

Otro rasgo que llama la atención es su pico alargado, de 30 a 40 cm, lo que da algunas luces sobre su estilo de vida, ya que dicha área de su fisonomía corporal, de acuerdo con el profesor Urbina, está ligada al modo de vida y la alimentación de la especie.

“Este rasgo revela que estaría asociado al ámbito marino. Por la forma del pico alargado, similar a una espada, se puede deducir que se alimentaba de peces, ensartando o clavando a sus presas”.

Asimismo, los huesos de las alas son ligeros típicos de un animal de vuelo planeador similar al de los albatros. “Con este tipo de alas, no gastan demasiada energía para volar y, generalmente, los pájaros con este tipo de adaptaciones pueden volar mar adentro, a veces por varios días o semanas recorriendo grandes distancias, precisamente, por la envergadura de sus alas”.


Trabajos de recuperación

Si bien el hallazgo ocurrió hace dos años, recién en los próximos días Mario Urbina y su equipo de trabajo realizarán la tarea de recuperación de los restos, que se encuentran en un bloque rocoso de alrededor de 300 kilos de peso.

Luego de su recuperación, el bloque de roca será trasladado al MHN para un estudio detallado de los fósiles, aunque sin extraerlos por completo de la roca.

“Si quieres estudiar a un pájaro, lo más indicado es que extraigas los huesos en tres dimensiones, pero yo lo voy a hacer solo en dos, para no destruir una obra de arte de la naturaleza, dejando el fósil en su matriz (la roca) porque se trata de una pieza de exhibición fabulosa”, señaló.

La elección del nombre

Aunque aún está por definirse, el investigador sanmarquino expreso su interés porque el nombre de esta nueva especie de ave se llame Irma Franklin, como un reconocimiento a la destacada ornitóloga y docente sanmarquina de la Facultad de Ciencias Biológicas.

Urbina anunció que, si no surgen imponderables o inconvenientes, los restos fósiles recuperados del ave podrían exhibirse al público, nacional e internacional, en el Museo de Historia Natural dentro de un par de meses.

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