• VIERNES 1
  • de mayo de 2026

Deportes

FOTOGRAFIA
Valeria Sándiga, la deportista que hizo historia en el ciclismo peruano

Pedales del éxito

Es la primera exponente nacional en ganar medalla en un Panamericano Juvenil.


Editor
Marcelo Miguel Eslava Gamarra

Periodista

p_meslava@editoraperu.com.pe


A veces el destino se escribe con pedales. Y en el caso de Valeria fue su padre quien le mostró ese primer camino en el mundo de los pedales. No fue amor a primera vuelta: era muy joven cuando se subió por primera vez a una bicicleta de montaña y descubrió que no todo era entusiasmo.

Sin embargo, esos paseos familiares de fin de semana sembraron algo más profundo como la constancia. Lo que comenzó con cierta resistencia terminó por transformarse en una pasión que fue tomando nuevas formas primero en la ruta, luego en la pista hasta convertirse en su vida.

“Empecé en el ciclismo gracias a mi papá, que me metió al mountain bike cuando tenía como 8 o 9 años. Al principio no me gustó mucho, pero él fue quien me inculcó todo, con las salidas que hacíamos los fines de semana. Luego me metí a la ruta y ahí sí me empezó a gustar más, hasta que finalmente terminé en la pista, hace ya unos 3 o 4 años, y desde entonces entreno full en esta disciplina”, manifestó.

Más allá del podio, la deportista nacional combina el alto rendimiento con la vida escolar. Entre clases, tareas y sesiones en el velódromo o el gimnasio, ha aprendido a organizar su día a día con disciplina. Sus profesores y su entorno han sido clave para sostener ese ritmo.

“Después del colegio vengo a entrenar al velódromo o en mi casa cuando tengo que hacer gimnasio; entonces, sí van muy de la mano, y cuando se trata de faltar ellos me respaldan mucho en ese aspecto”, comentó.

El ciclismo le exige cuerpo, mente y corazón. Su preparación para el Panamericano fue rigurosa y planificada con más de un año de anticipación. Como en el Perú no encontraba la exigencia necesaria para llegar al nivel internacional, decidió viajar a Chile para afinar su base física y estratégica. Allí, además, participó en la Copa UCI C2 y ganó cinco medallas, una antesala perfecta para su hazaña en Lima.

La carrera de su vida

En el Campeonato Panamericano Juvenil de Pista, disputado en el Velódromo de la Videna, en la prueba de scratch 30 vueltas, en la que participaron siete países, Valeria se ubicó en el tercer lugar, solo detrás de la colombiana Luciana Osorio y la chilena Alexandra Osorio. Fue una carrera intensa, de mucho nivel técnico y táctico.

Tras cruzar la meta y asegurar el tercer lugar, la emoción fue incontenible. Era la confirmación de que todo esfuerzo tiene su recompensa: “Yo estoy orgullosa de este logro. Siento que representa mucho todo el tiempo que me he venido esforzando en cada entrenamiento. Cada día de gimnasio ha valido la pena por el logro que acabo de tener”, manifestó.

Un esfuerzo con corazón

Lo que muchos no saben es que Valeria compite con una condición médica que exige aún más de ella: es asmática. A pesar de ello no ha dejado que eso frene sus sueños. “Yo soy asmática, entonces los ataques son algo continuos, y seguir a pesar de estar mal es muy difícil, pero ahí se va superando”, reveló.

Valeria sabe que su carrera apenas comienza. Con los pies en el pedal y los sueños en alto, apunta a lo más grande. Quiere representar al Perú en los eventos más importantes del continente y del mundo.

“Aspiro a estar en los Juegos Panamericanos de Lima 2027 que van a ser acá en Lima. Y quién no quiere ir a unos Juegos Olímpicos, pero así hay que trabajar mucho”, finalizó.