Batalla de Junín: símbolo de la tenacidad y el coraje de las fuerzas patriotas [fotos]
201 años después de una de las victorias que consolidarían la independencia del Perú, el 6 de agosto corrobora la vigencia de un legado de valor y patriotismo
Gabriel Valdivia Velez
Periodista
jvaldivia@editoraperu.com.pe
A 201 años de este histórico acontecimiento, recordamos cómo la audaz estrategia de Bolívar y la valentía de la caballería peruana y sudamericana, que luchó solo con sables y lanzas, fue determinante. La carga de los Húsares del Perú, -luego llamados Húsares de Junín- en un momento de aparente derrota, revirtió el curso de la batalla y forzó la retirada del ejército realista. Este triunfo no solo elevó la moral de los independentistas, sino que también desmoralizó a las tropas virreinales, allanando el camino para la batalla de Ayacucho, la cual sellaría la independencia del Perú.
La conmemoración de la Batalla de Junín es también una invitación a reflexionar sobre el sacrificio de aquellos héroes que lucharon por una nación libre y soberana. Es un recordatorio de que la libertad no fue un regalo, sino el resultado de un esfuerzo colectivo y de una fe inquebrantable en un futuro mejor. Este legado de valor y patriotismo sigue vigente, inspirando a las nuevas generaciones a construir un Perú más justo y próspero.
En la historia oficial, la participación de afroperuanos y mujeres en la Batalla de Junín no ha sido destacada en su justa medida. Aunque no existen registros detallados de los nombres de todos los combatientes, se sabe que su rol fue crucial, especialmente en la caballería y en las labores de apoyo.
Afroperuanos
Los afroperuanos, en su mayoría, formaron parte de la caballería patriota, que fue la protagonista en la Batalla de Junín. Aunque no se tiene un listado nominal de todos los que participaron, su presencia en las filas era significativa, pues muchos esclavos y libertos se unieron al ejército independentista con la promesa de conseguir su libertad. Se les conocía por su destreza en el manejo de la caballería, una habilidad que habían forjado en las haciendas de la costa.
Mujeres
El papel de las mujeres en la Batalla de Junín, al igual que en otras luchas por la independencia, fue fundamental, aunque a menudo anónimo. Desempeñaron diversas labores que resultaron esenciales para el éxito de la campaña militar.
Manuela Sáenz, reconocida como "La Libertadora del Libertador", por el propio Simón Bolívar, fue una de las figuras femeninas más destacadas. En la Batalla de Junín, su labor de apoyo logístico y de enfermería fue vital. Estuvo presente en el campo de batalla, cuidando a los heridos y llevando suministros, demostrando un valor extraordinario. Bolívar le otorgó el título de "Caballeresa del Sol" y el grado de Coronela en reconocimiento a su valentía.
En el caso de las Rabonas, estas fueron mujeres que acompañaban a los soldados en la campaña, desempeñando un papel logístico importante. No solo se encargaban de la alimentación, el lavado de la ropa y la atención a los heridos, sino que eran también portadoras de mensajes y noticias.
Su presencia garantizaba la subsistencia de las tropas en las difíciles condiciones de la Puna y su labor, a menudo invisibilizada, como señala el general de Brigada (r), Juan Urbano Revilla, presidente del Centro de Estudios Histórico Militares del Perú (CEHMP, fue un pilar fundamental para la moral y el sostenimiento del ejército libertador.
La historia, empero, ha comenzado a visibilizar estos valiosos aportes, reconociendo que la independencia no fue obra de unos pocos líderes, sino de una multitud de personas, incluyendo a afroperuanos y mujeres, que lucharon con valentía por un ideal de libertad y a los que se sumaron indígenas, criollos, religiosos y muchos extranjeros que defendieron la patria con valor y entereza.
Sobre la Batalla de Junín, el general Urbano destaca su profunda relevancia histórica, señalando que fue un "preludio para la consolidación de la Independencia del Perú y América".
Urbano recuerda que, a pesar de que la independencia fue proclamada en 1821, las fuerzas realistas seguían controlando la sierra central del país. "La batalla de 1824 fue el resultado de una reorganización estratégica liderada por Simón Bolívar, quien, junto a su ministro José Faustino Sánchez Carrión, reunió un ejército de casi 10,000 hombres"
El General resalta el valor militar de este enfrentamiento, pero también elogia el "rol olvidado de las rabonas y las guerrillas populares", que jugaron un papel crucial en la gesta. Para él, la independencia fue un proceso de largo aliento, en el que miles de peruanos y peruanas realizaron enormes sacrificios.
¿Qué celebra el Ejército del Perú en esta fecha?
Por el significado de esta fecha, 6 de agosto, el Ejército del Perú conmemora el Día del Arma de Caballería, para recordar la victoria memorable de los Húsares del Perú, razón por la que el libertador Simón Bolívar cambió el nombre de este regimiento de caballería, por el de Húsares de Junín como se le conoce actualmente.
En esta fecha se rinde homenaje al coraje de los soldados peruanos que lucharon con determinación y valentía y que fue un punto de inflexión que elevó la moral del ejército patriota y allanó el camino para el triunfo final en la batalla de Ayacucho.
La trascendencia de esta gesta es tal que, a partir de la Ley N° 31530 de 2022, el 6 de agosto es feriado nacional. Este día busca no solo recordar un hecho militar crucial, sino también fortalecer la identidad nacional y la conciencia histórica de las nuevas generaciones. La ley declara el 6 de agosto como feriado nacional en todas las entidades e instituciones públicas en conmemoración de la Batalla de Junín
Un guerrillero en la campaña libertadora
El proceso independentista tiene personajes que merecen estar mejor visibilizados, como es el caso del Coronel Ignacio Quispe Ninavilca Santisteban, un valiente líder indígena de la provincia de Huarochirí, que tuvo un rol fundamental y a menudo subestimado en la lucha por la independencia del Perú. Al frente de su guerrilla, conocida como Los Valientes de Huarochirí, jugó un papel clave en la estrategia militar de Bolívar.
Quispe Ninavilca era un cacique de la provincia de Huarochirí que organizó y dirigió a un grupo de hombres de la zona, hábiles en el combate en la sierra. Su grupo guerrillero fue crucial para la seguridad del ejército patriota, ya que operaban en las líneas de comunicación entre las fuerzas españolas y Lima. Sus acciones incluyeron el bloqueo de carreteras y pasos montañosos, interrumpiendo el suministro de alimentos, municiones y refuerzos al ejército realista.
Roberto Mendoza Policarpio, historiador principal de la Comisión Permanente de Historia del Ejército del Perú, destaca que estas agrupaciones se formaban para defenderse de los realistas y para cooperar con las fuerzas del ejército patriota. "Estas partidas surgieron principalmente en aquellos pueblos que habían sido saqueados e incendiados por el enemigo. Se formaban en un acto de rebeldía y movidos por sus sentimientos de amor a la patria. Era gente indígena pobre, pero entendía el valor de la libertad y el amor por la patria, señala.
Guillermo Miller, un militar británico que contribuyó de manera sobresaliente en la guerra de independencia de Chile y Perú los describe de la siguiente manera:
"El conjunto era verdaderamente grotesco. Unos estaban montados en mulas, otros en caballos, algunos llevaban gorras de piel de oso, otros cascos, otros morriones y muchos tenían sombreros gachos de lana de vicuña, algunos con plumas. Sus trajes no eran menos variados: chaquetas de húsar, casacas de infantería y pellizas encarnadas quitadas a los realistas muertos, estaban entremezcladas con los uniformes patriotas. A éstos debe añadirse pantalones de mameluco, otros ajustados con campana y cuchillas corridas de piel, calzones cortos, sandalias y zapatos, pero todos estaban uniformados en una prenda. Cada individuo tenía un poncho, que llevaba en la forma usual o liado alrededor de la cintura en forma de faja o colgada fantásticamente del hombro".
De acuerdo a sus planteamientos militares, a su llegada José de San Martín dispuso y alentó la organización de las guerrillas o partidas, pues estos grupos se convertirían en verdaderas fuerzas auxiliares del ejército patriota, actuando ya sea en los puestos de avanzada, donde cumplirían labores de vigilancia e información, o también distrayendo y debilitando al enemigo.
Se hacía necesario que los realistas abandonaran Lima, por ello el comando patriota concibió la idea de sitiar la ciudad con las guerrillas, una de ellas fue la del líder huarochirano, quien estrechó el bloqueo, haciendo difícil la entrada y salida de la capital.
En 1824, cuando Simón Bolívar preparaba su campaña final en la sierra, Quispe Ninavilca y su guerrilla se unieron activamente a la causa. La colaboración fue tan significativa que el propio Bolívar lo nombró coronel y le confió tareas de alta importancia, como la vigilancia y el hostigamiento del enemigo. Gracias a sus acciones, el ejército realista en la sierra se encontraba aislado y desabastecido, lo que facilitó el avance de las tropas independentistas hacia la Batalla de Junín. Después de la victoria de Junín, Quispe Ninavilca y sus hombres continuaron su labor de hostigamiento, contribuyendo a la desmoralización de las fuerzas realistas antes de la decisiva Batalla de Ayacucho.
La contribución de Quispe Ninavilca y su guerrilla resalta la importancia de la participación de los pueblos indígenas en el proceso de independencia, una dimensión que a menudo ha quedado relegada a un segundo plano en la narrativa histórica oficial. Su liderazgo, valentía y conocimiento del territorio fueron determinantes para el éxito de la campaña de Bolívar.
Mendoza Policarpio insiste en resaltar la importancia que tuvieron las tropas peruanas y las guerrillas en el proceso de independencia. En ese sentido, la figura de Quispe Ninavilca, como líder de una de las guerrillas más activas, se alinea con la visión del historiador de revalorar la participación de los combatientes locales y el rol crucial de estas fuerzas irregulares en la desarticulación del poderío realista en la sierra central.
Las acciones de Quispe Ninavilca y su guerrilla Los Valientes de Huarochirí, encajan en la estrategia militar de hostigamiento y bloqueo que debilitó a las tropas realistas antes de los enfrentamientos finales, y permiten entender cómo se construyó la victoria de la independencia, no solo con batallas frontales, sino también con el apoyo de las fuerzas locales y el conocimiento del terreno.
Lea también en El Peruano
Reniec anunció que siete de sus oficinas de Lima Metropolitana atenderán hoy miércoles 6 de agosto en horario especial exclusivamente para entregas de DNI, pese a ser feriado calendario.??https://t.co/Je392L2N6cpic.twitter.com/4uwwchV21n