Ciencia y Tecnología
Periodista
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Una tecnología que parecía lejana da pasos firmes hacia su aplicación práctica. La computación cuántica ha dejado de ser un concepto experimental y se posiciona como un motor de innovación global.
Según el último Quantum Technology Monitor, elaborado por McKinsey, la industria cuántica transita de la investigación hacia la aplicación comercial, impulsada por avances técnicos y un ecosistema empresarial cada vez más robusto.
“En el 2024, compañías como Google, AWS e IBM demostraron la posibilidad de operar qubits lógicos con fidelidades superiores al 99%, reduciendo drásticamente la tasa de errores en cálculos complejos. Estos avances permitieron que la computación cuántica dejara de ser un concepto experimental y se convirtiera en una tecnología con aplicaciones reales”, explicó a El Peruano Henning Soller, socio de McKinsey en Fráncfort y líder de su Grupo de Investigación en Tecnologías Cuánticas.
La industria registró ingresos entre 650 millones y 750 millones de dólares en el 2024 y se proyecta que supere los 1,000 millones de dólares en el 2025. La inversión privada en startups cuánticas creció 50% interanual y el apoyo público superó los 10,000 millones de dólares en los primeros meses del 2025, impulsado principalmente por Japón, que destinó 7,400 millones de dólares.
McKinsey estima que el mercado cuántico alcanzaría los 97,000 millones de dólares hacia el 2035, siempre que las regiones emergentes aceleren su adopción. Para lograrlo, América Latina deberá fomentar clústeres cuánticos basados en capital, infraestructura, asociaciones, talento y conectividad.
Si bien la región aún tiene inversiones modestas, América Latina consolidaría su posición mediante formación de talento, alianzas internacionales y políticas públicas claras.
“El mercado de comunicación cuántica ya alcanzó los 1,000 millones de dólares en el 2023 y se espera que crezca a un ritmo del 22% a 25% anual, proyectando entre 10,500 millones y 14,900 millones de dólares hacia el 2035”, indicó Soller. Por ello recomendó a empresas y gobiernos adoptar estándares criptográficos resistentes a la computación cuántica y aliarse con proveedores especializados.
Sensores cuánticos
La convergencia entre inteligencia artificial (IA) y tecnologías cuánticas abre nuevas posibilidades. “Los algoritmos cuánticos pueden acelerar tareas clave de IA. La IA también ayuda a optimizar el diseño y la calibración de hardware cuántico”, destacó.
Los sensores cuánticos también impactarán sectores como minería, salud y defensa. “En minería podrían utilizarse para mejorar la prospección geológica. En salud, habilitan imágenes biomédicas más detalladas y no invasivas, con aplicaciones en diagnóstico precoz de enfermedades. En defensa permitirían sistemas de navegación más robustos en entornos donde el GPS no está disponible”, explicó.
Finalmente, Soller recalcó la importancia de comunicar los beneficios de la revolución cuántica al ciudadano común. “El mensaje clave debe ser que la computación cuántica no es ciencia ficción, ya genera soluciones que tendrán impacto directo en áreas críticas como la salud, la seguridad digital y la economía”, concluyó.