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Editor de Culturales
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Con su fallecimiento se apagó una voz particular que solía opinar sobre lo que era arte y que criticaba las tendencias que surgieron después de la década de 1950 como el pop art.En este mes, en el que se celebra un siglo de su nacimiento, coinciden actividades sobre su legado y genera debate sobre cómo valorar su obra.
Pintor que escribe
Fernando de Szyszlo solía decir que siempre estaba pintando el mismo cuadro. Así consta en las entrevistas que daba al Diario Oficial El Peruano.
Aunque él se consideraba un surrealista, le gustaban el arte prehispánico y la pintura de otros tiempo. Por ejemplo, el José Olaya de Gil de Castro.
Para Augusto del Valle, curador de una muestra en el Museo de Arte Contemporáneo dedicado al centenario de Szyszlo, una particularidad de este era el ser un voraz lector y un artista plástico que escribía.
De acuerdo con Del Valle, esta característica es clave, pues desde muy joven reflexionó sobre su oficio.
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Por ejemplo, escribió sobre Rufino Tamayo, muralista mexicano que lo marcó por su lirismo y propuesta que buscaba la universalización antes que el tema político.
Siguiendo con la interpretación de Del Valle, Szyszlo fue enrumbando su estilo entre las décadas de 1940 y 1950. “Entre 1958 y 1963 se consolidó”, afirma.
Y desde allí, en palabras del curador, “como que detiene el tiempo”.
También se muestra como afecto a lo institucional. De allí que fuera fundador del Instituto de Arte Contemporáneo, el embrión de lo que sería después el Museo de Arte Contemporáneo.
“Era en cierta forma un dictador del gusto”, apuntala Del Valle.
Explicó que la muestra que se exhibe en estos días intenta ayudar a entender al artista. Aunque la mayoría de los objetos seleccionados son pinturas, también incluye un grabado, una escultura y una película: el cortometraje Esta pared no es medianera.
“Como curador de ‘Szyszlo. 100 años’, me anima un espíritu constructivo. ¿Cómo aprender de Szyszlo en el siglo XXI ? Y creo que saber que hizo una película y verla ayuda mucho. Sobre todo a ver qué concepto acerca del ser humano maneja, y por qué lo precolombino le convence”, añade.
Un hijo de su generación
Una visión más crítica del legado de Fernando de Szyszlo la tiene el artista Herbert Rodríguez.
Para él, el canon que manejaba la promoción de de Szyszlo “se fue al diablo” con la llegada del Pop Art.
La figura deFernando de Szyszlo fuegravitante en el mundodel arte peruano durantevarias década.
Coincidiendo con del Valle señala que para este pintor se detuvo el tiempo en 1950.
Afirma que su obra es expresión de una clase dominante ensimismada en ella.
Indica que las obras de su colega son artificiales, pues evitan temas sociales como el racismo para preferir los dramas individuales.
“Es lejano a las discusiones de la época”, añade. Por ello, recuerda, no le concede la condición de artista a Joaquín López Antay, retablista ayacuchano que ganó el Premio Nacional de Cultura en 1975.
Dato: 5 de julio de 1925 nació Fernando de Szyszlo.