Opinión
Historiador de la BNP
La Biblioteca Nacional del Perú (BNP) resguarda más del 90% de las obras que Raimondi publicó en vida y casi la totalidad de su obra póstuma. También custodia los más relevantes estudios biográficos realizados sobre este personaje y algunos balances críticos que dan cuenta de sus aportes a las distintas ramas de la ciencia. Adicionalmente, la BNP posee un grupo de cartas originales escritas por el mismo Antonio Raimondi, gran parte de las cuales fueron transcritas y publicadas por la institución en 1991.
Un dato, tal vez desconocido por el lector, es que en la BNP se conservan algunos libros que formaron parte de la biblioteca personal del naturalista italiano. La historia de cómo llegaron a los fondos bibliográficos de la institución es tan trágica como fascinante.
Al momento de su muerte en 1890, tras 40 años de actividad científica en el Perú, Raimondi había logrado reunir una valiosa colección de libros y folletos. Obras escritas principalmente en latín, francés, inglés y alemán de conocidos autores como Darwin, Linneo, Buffon, Humboldt, entre otros. En 1893, esta importante colección fue adquirida por el Estado, que la puso bajo custodia de la Sociedad Geográfica de Lima. Esta institución funcionaba en la segunda planta de la antigua Biblioteca Nacional, cuando se produjo el fatal incendio del 10 de mayo de 1943. El fuego, originado en la planta baja, causó el debilitamiento y colapso del techo, sobre el cual se encontraba la biblioteca de Antonio Raimondi. De este modo, los libros que habían pertenecido al naturalista cayeron y desaparecieron entre las cenizas.
Desde hace algunos años, el personal de la primera institución cultural del Perú independiente viene identificando algunos ejemplares con dedicatorias manuscritas dirigidas a Antonio Raimondi. Para estar seguros de que estos ejemplares provienen de su biblioteca personal, ha sido necesario apoyarnos en algunas fuentes documentales, entre las que destacan algunas cartas y dos catálogos post mortem. Estos valiosos documentos, y otros de igual importancia, se conservan en el Museo Antonio Raimondi.
Al inicio de su monumental obra, El Perú, Raimondi recuerda el papel que jugaron los libros y los museos en el origen y formación de su vocación científica. Hoy, más de un siglo después de su muerte, son estos mismos espacios los que albergan su memoria. Así, recordamos el valor de las instituciones culturales en la preservación de nuestra memoria histórica.