Cultural
Escritores como Higa, Watanabe, de antecedentes japoneses, son tan peruanos como los demás.
Algunos de esos niños, que además crecieron en una de las épocas más cruentas de la historia peruana, pudieron sublimar sus propios ‘monstritos’, responder a sus propios miedos de manera creativa y recrearlos a través de múltiples historias. Así, surgieron cuentos, historietas y dibujos animados, nutridos con aquellas vivencias.
Uno de estos creadores es Miguel Ángel Vallejo Sameshima (Lima, 1983). Tiene fascinación especial por la literatura fantástica, una fijación con los monstruos –sean nacionales o extranjeros– y los elefantes “por ser los seres que más se parecen al hombre por su inteligencia”, explica el escritor y periodista.
Escritor desde los 13 años y sin antecedentes familiares –“mis padres son contadores”, cuenta–, en su reciente publicación Monstruos de ayer, hoy y uno de mañana, Miguel Ángel libra su batalla personal haciendo interactuar a phistacos, momias, zombis, vampiros, brujas, nictálopes, muquis, seres de la mitología europea y mestiza-peruana.
Oda al mestizaje
“En el Perú todos somos mestizos”, nos recuerda. “Algunos tienen ancestros andinos, otros europeos, afros o asiáticos, como en mi caso, pero finalmente construimos una sola identidad. La de ser y sentirnos peruanos. Es cierto que esas raíces influyen en nuestra creatividad, pero finalmente enriquecen sus manifestaciones, tomemos como ejemplos a Augusto Higa, José Watanabe, Carlos Yushimito, Enrique Kawamura, de antecedentes japoneses, pero que son tan peruanos como los demás.”
Una de sus costumbres es la de viajar por las ciudades del interior, para acercarse a niños y profesores. Esto le sirve, refiere, para escribir cuentos infantiles. “En mis trabajos busco lo genérico, la dimensión desconocida, un cuestionamiento de lo que consideramos real”, dice.
Ahora trabaja en narraciones para cómics. “Es un trabajo igual que en la pintura: por planos y cuadros. Los cómics han traspasado el tiempo, los conocemos desde Tin Tin, que surgió a fines del siglo XIX, y tenemos tantos que sería cansador enumerarlos”, finaliza.
Una pluma productiva
Miguel Ángel Vallejo escribió a los 19 años de edad su primer libro, Móviles en difuminado. Es egresado de la escuela de Literatura de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y se desempeña como periodista de diversos medios impresos y digitales (entre ellos El Peruano), amén de gestor cultural y especialista en cultura popular y literatura infantil.
Además del más reciente libro de historias, Monstruos de ayer, hoy y uno de mañana (Ediciones Altazor 2014), acaba de sumar a su saga infantil el título La elefanta Flor versus los pistachos electrónicos.
“Cuando empiezo un escrito, sea de 4,000 o 2,000 caracteres, lo hago de un tirón, soy un maniático y lo concluyo”, nos explica mientras no cesa de escribir en la computadora un nuevo relato aún sin título.