Según la Encuesta Nacional de Hogares (Enaho), las principales razones del abandono escolar fueron los problemas económicos (75.2%), los conflictos familiares (12.3%) y la falta de interés (4%).
Frente a esta realidad, entre julio del 2020, la tasa de deserción en primaria aumentó del 1.3% al 3.5%, afectando a 128,000 estudiantes, mientras que en secundaria pasó del 3.5% al 4%, lo que representó alrededor de 102,000 alumnos. Además, más de 337,000 estudiantes emigraron de instituciones privadas a públicas debido a dificultades económicas, según datos de Plan Internacional (2021).
Ante esta realidad, que afecta el futuro de niños y jóvenes, la Educación Básica Alternativa (EBA) surge como una oportunidad para quienes no lograron completar sus estudios. Dirigida a jóvenes, adultos jóvenes y adultos mayores, esta modalidad educativa les permite retomar y finalizar la primaria o secundaria, facilitando su desarrollo personal y profesional.
La Educación Básica Alternativa (EBA) ha transformado la vida de muchos peruanos, abriéndoles oportunidades laborales con empleos más calificados y mejor remunerados. Además, muchos continúan su formación técnica o universitaria, ampliando sus horizontes. Este proceso destaca también la perseverancia y resiliencia de los estudiantes, quienes, a pesar de las dificultades, siguen avanzando hacia un mejor futuro.
Sin duda, la pandemia dejó claro que la brecha educativa en el país es más amplia de lo que parece. Las condiciones económicas y la falta de acceso a la tecnología se han sumado a las dificultades que enfrentan los estudiantes para acceder a la educación. En este contexto, la pregunta más urgente es ¿cómo garantizar que más personas, especialmente las más vulnerables, tengan acceso a la Educación Básica Alternativa?
Las dificultades en la implementación de la educación a distancia subrayan la necesidad de adaptar las políticas educativas a las realidades del país, como las diversas formas de acceso a la tecnología y la conciliación de los estudios con el trabajo. En este contexto, la EBA puede ser una respuesta valiosa para los estudiantes que no cuentan con los recursos tecnológicos necesarios para continuar su educación a distancia. Sin embargo, para ser verdaderamente efectiva, requiere de un mayor apoyo en infraestructura, recursos y formación docente.
Esta modalidad educativa es una respuesta efectiva a la deserción escolar, exacerbada por la pandemia. En un contexto de dificultades económicas y sociales, ofrece una vía de acceso a la educación para quienes más lo necesitan. Es crucial seguir apoyando y expandiendo esta modalidad para que más peruanos puedan acceder a una segunda oportunidad, mejorar su calidad de vida y contribuir a una sociedad más inclusiva y equitativa.