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  • de marzo de 2026

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Educación en prisión: un camino hacia la libertad y la reinserción social [fotos]

Con el inicio al año académico 2025, el INPE reitera su compromiso de devolver a la sociedad personas capaces de reinsertarse y bajar las cifras de reincidencia delictiva.

El evento tuvo como escenario el Auditorio del penal de Lurigancho, al que llegaron las principales autoridades de distintos sectores, que trabajan articuladamente para ofrecer a los internos la oportunidad de estudiar y desarrollar incluso una carrera técnica productiva. 


Hoy en  los penales del Perú, más de 16,500 internos acceden a la educación, con 7,964 internos que cursan la educación básica y 7,560 recibiendo formación técnica en más de 14 especialidades, demostrando que este proceso formativo no es un privilegio, sino una inversión en el futuro. 

Evidencia, además, que la educación en prisión también es capaz de transformar vidas. 

Durante la jornada, el presidente del Consejo Nacional Penitenciario, Javier Llaque Moya, destacó el impacto de la educación en la transformación de los internos y en su proceso de reinserción social. 


Llaque Moya hizo un reconocimiento a uno de los internos, que ingresó al penal sin saber leer ni escribir y que ahora, tras dos años de esfuerzo, ha logrado hacerlo aunque con alguna dificultad, debido a un problema visual, por lo que le hizo entrega de unos lentes. 

"Lo vamos a devolver no solo sabiendo leer y escribir, sino habiendo terminado su educación básica regular", aseguró.

El sistema penitenciario cuenta en la actualidad con 153 instituciones educativas –90 Centros de Educación Básica Alternativa (CEBA), 54 Centros de Educación Técnico Productiva (CETPRO) y 9 Instituciones Educativas para niños– lo que garantiza que el derecho a la educación se mantiene incluso en reclusión.

Además, cuenta con programas innovadores como el "Interno Universitario", implementado en 2024 y ampliado en 2025 a ocho nuevos penales en regiones como Piura, Chiclayo, Callao, Huaral, Arequipa, Huánuco, Huancayo y Cusco, y que beneficiarán a 330 internos, facilitando el acceso a la educación superior en alianza con la Universidad Continental y preparando a los estudiantes para un futuro en libertad. 

Orquestando

El presidente del Consejo Nacional Penitenciario destacó también iniciativas artísticas como el programa Orquestando, en el que participan 580 internos, fortaleciendo la integración social y el desarrollo socioemocional mediante la práctica musical. 


Esta iniciativa cuenta con el respaldo de un equipo docente compuesto por 843 profesionales y la activa participación de servidores penitenciarios e internos, lo que no solo fomenta el desarrollo de habilidades académicas y técnicas, sino que impulsa el crecimiento personal, la reinserción laboral y la seguridad social, abriendo nuevas oportunidades que benefician a toda la sociedad.

Llaque recordó que el programa musical se inició en 2017 con 30 internos y que hoy se extiende a 27 penales con más de 1,000 participantes. 

"Esta es la educación que cambia vidas porque 'Orquestando' tiene la reincidencia más baja de todos los programas", señaló. 

También recordó al profesor Pablo Morales, pilar fundamental del proyecto, quien dirigió la Novena Sinfonía de Beethoven en la Catedral de Lima antes de su fallecimiento. "Estamos seguros de que estará en el cielo formando otra orquesta", dijo con emoción.


Estudios universitarios

Anunció finalmente la ampliación de oportunidades de educación superior para los internos. 

"El año pasado, 200 estudiaron educación universitaria y técnica. Este año, ese número aumentará a casi 600", indicó, tras agradecer a la Universidad Continental por el apoyo. 

"Vamos a devolver a la sociedad 600 seres humanos diferentes con el único objetivo de reinsertarse para que nunca más crucen la línea".

La autoridad reiteró la importancia de impulsar la educación penitenciaria como una estrategia decisiva para la transformación y el progreso del país.

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