Opinión
Representante de Unicef
El Perú puede felicitarse porque se acerca a la universalización de la asistencia escolar. La gran mayoría de niñas, niños y adolescentes en edad escolar están matriculados en educación inicial (85.4%), primaria (96%) y secundaria (88.7%). El desafío es que cada estudiante que asiste a la escuela logre aprendizajes satisfactorios. Hoy sabemos que todas las personas tienen la capacidad de aprender, pero no todas tenemos el mismo estilo de hacerlo, ni el mismo ritmo.
Por ello es importante incorporar al proceso educativo tantos métodos de enseñanza como estilos de aprendizaje hay en un salón de clases. Está demostrado que cuando el sistema educativo se aleja de modelos educativos que uniformizan la enseñanza, y opta por modelos inclusivos mejoran los resultados de aprendizaje y aumenta la motivación de las y los estudiantes por aprender.
Aprender es un derecho de chicas y chicos. Que lo logren es necesidad impostergable de todo el país. Si no aprenden, difícilmente tendrán la capacidad de asegurar su propio bienestar y el de sus familias y comunidades; si no encuentran en la escuela oportunidades de aprendizaje, posiblemente la abandonen y pasen a engrosar la lista de 14% de adolescentes entre 15 y 17 años que ni estudian ni trabajan y que pueden ser vulnerables a grupos criminales que, aprovechándose de sus carencias materiales y emocionales, los envuelven en sus delitos.
El Perú se encamina hacia una Educación Inclusiva a través del programa de Servicios de Apoyo Educativo (SAE)- del Ministerio de Educación que brinda apoyo a los estudiantes que enfrentan barreras educativas, e incorpora herramientas prácticas que facilitan el trabajo de los docentes, apoyándolos en la identificación de las necesidades diversas de sus estudiantes y en la construcción de apoyos para que todos sus alumnos logren los aprendizajes esperados.
Unicef, de la mano con el Ministerio de Educación y la comunidad educativa, ha desarrollado un modelo de escuelas inclusivas que en el 2024 benefició a 52,600 escolares. Apostamos a que esta experiencia escale a nivel nacional. Por ello apoyamos el fortalecimiento de capacidades de docentes, pieza clave en los procesos de aprendizaje y ponemos a disposición de la comunidad educativa diversos recursos y herramientas internacionales que han sido adaptadas a las realidades peruanas para facilitar los procesos de enseñanza y aprendizaje.
Lograr que todos los niños, niñas y adolescentes aprendan debe ser la tarea grupal de los adultos en este año escolar 2025. Apoyemos al Ministerio de Educación en su esfuerzo y compromiso por cumplirla.