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El presidente Nayib Bukele busca un golpe mediático al encerrar en su megacárcel a los supuestos miembros del Tren de Aragua.
Tres aviones aterrizaron el domingo pasado en El Salvador con 238 venezolanos, presuntos miembros de la banda criminal Tren de Aragua, y con 23 supuestos pandilleros salvadoreños de la Mara Salvatrucha (MS-13).
Un video de tres minutos con música de película de acción difundido por la presidencia muestra su traslado a la prisión de máxima seguridad construida por Bukele en Tecoluca, a 75 kilómetros de San Salvador, entre flashes de cámaras oficiales y el despliegue de patrullas.
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“Son las mismas producciones a las que nos tiene acostumbrados el gobierno de Bukele, que hace un show mediático de sus violaciones a derechos humanos”, afirmó el subdirector para las Américas de Human Rights Watch (HRW), Juan Pappier.
Desde que asumió el poder en el 2019, Bukele, un publicista hábil en el manejo de imagen y redes sociales comunica las acciones de su gobierno con golpes de efecto. Y más aún desde su reelección hace un año en la cima de su popularidad por su “guerra” contra las pandillas, que redujo a mínimos históricos la violencia.
“La puesta en escena es la instalación del miedo para disuadir”, aseguró Marta Lagos, directora de Latinobarómetro, con sede en Chile.
Los detenidos vestían pantalón corto, camiseta y calcetines blancos. Guardias les forzaron a acuclillarse y bajar el torso para entrar en la cárcel.
Ya en el pasado, muchos de los 15,000 miembros de la MS-13 y la pandilla rival Barrio 18 presos en la megacárcel fueron mostrados así, en visitas diseñadas para la prensa.
Para la directora de la oenegé Socorro Jurídico Humanitario, Ingrid Escobar, la puesta en escena equivale a una demostración de poder.
“Bukele se ha vendido al mundo como ‘el salvador’ del país, quiere mostrarse como el hombre fuerte capaz de recibir a los peores criminales”, comentó.
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Amigos
Para enviar a El Salvador a quienes denominó “enemigos extranjeros”, el presidente Donald Trump invocó una ley de guerra de 1798, aunque poco antes un juez había bloqueado esa deportación.
Sarcástico, Bukele publicó en X un emoji de risa, con la frase: “ups... Demasiado tarde”.
Recibir a presuntos miembros del Tren de Aragua le sirve para “mostrarse como aliado cercano de Estados Unidos y lograr el reconocimiento de Trump”, opinó el politólogo Napoleón Campos.
Al anunciar la llegada, Bukele escribió en X: “Seguimos avanzando en la lucha contra la delincuencia organizada. Pero esta vez, además, estamos ayudando a nuestros aliados”.
Las imágenes fueron “tendencia mundial en las redes sociales”, dijo el experto en criminología Ricardo Sosa. Y mostraron que Estados Unidos reconoce “la efectividad y eficiencia del ‘método Bukele’”.
Al agradecer a Bukele, el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, aseguró que “no solo es el líder más fuerte en el tema de seguridad” en la región, sino también “un gran amigo de Estados Unidos”.
“Bukele busca la validación de su método extraconstitucional”, que otros mandatarios podrían querer replicar “si está avalado por Trump”, consideró Lagos.
Bukele lanzó su sorpresiva oferta de recibir a “peligrosos criminales” enviados por Estados Unidos cuando en febrero recibió a Rubio en su casa junto a un lago.
Pappier considera “vergonzoso” que Bukele haga de carcelero de Trump” e instaure “una especie de Guantánamo centroamericano”.
“Es violatorio de los derechos humanos. Estamos en un momento de proyección internacional de lo peor para El Salvador, se ha reducido su imagen a una cárcel”, comentó Campos. El Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot), construido para 40,000 reclusos, es el símbolo de la “guerra” de Bukele contra las pandillas. Sus críticos afirman que hubo unos 8,000 inocentes entre los más de 86,000 detenidos desde el 2022 sin orden judicial, sostienen organismos humanitarios.
Según Campos, lo que El Salvador y Estados Unidos anuncian como “una cooperación” es “una compra de servicios carcelarios”.
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Washington pagará seis millones de dólares a El Salvador por mantener a unos 300 deportados encarcelados por un año, una “tarifa muy baja” para ese país, dijo Bukele.
Pero servirá para hacer “autosostenible” el sistema penitenciario salvadoreño, que cuesta unos 200 millones de dólares anuales, añadió. “Cualquier país puede venir y decir que quiere hacer negocio con Bukele con las cárceles. Es un Estado carcelario”, comentó el presidente de la oenegé Comisión de Derechos Humanos de El Salvador (CDHES), Miguel Montenegro.
La ley de enemigos extranjeros
La ley de enemigos extranjeros invocada por el presidente estadounidense Donald Trump en “tiempos de guerra”, según él, contra una “invasión” de migrantes ha generado polémica y una batalla judicial.
El Gobierno estadounidense recurrió supuestamente a esta ley para enviar el fin de semana a El Salvador a cientos de venezolanos que Trump calificó de “monstruos”.
En 1798, Estados Unidos estaba al borde de la guerra con Francia y el Partido Federalista temía que los “extranjeros” que vivían en Estados Unidos simpatizaran con los franceses.
Como consecuencia, el Congreso, controlado por los federalistas, aprobó una serie de leyes que endurecían los requisitos para obtener la ciudadanía, autorizaban al presidente la deportación de los “extranjeros” y permitían su detención y encarcelamiento en tiempo de guerra. Se ha invocado tres veces: durante la guerra de 1812, la Primera Guerra Mundial y la Segunda Guerra Mundial.
En números
- Un total de 660,000 venezolanos perdieron el amparo migratorio conocido como TPS.
- Aproximadamente 770,000 migrantes venezolanos vivían en Estados Unidos en 2023, según el Instituto de Políticas Migratorias (MPI).
- Tres son los países que consideran al Tren de Aragua como un grupo terrorista: Estados Unidos, Ecuador y Perú. (AFP)
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??Juez denuncia los efectos de la ley de 1798 invocada por Trump para deportar migrantes.??https://t.co/p1vyEZrZhc pic.twitter.com/kPIe4F0TIf
— Diario El Peruano (@DiarioElPeruano) March 22, 2025