Convivir
Este fenómeno favorece la proliferación de zancudos y aumenta el riesgo de picaduras, que, aunque en su mayoría son inofensivas, en algunos casos pueden generar efectos adversos que comprometen la salud, especialmente la de los niños.
Y es que las picaduras de zancudos o mosquitos, en la mayoría de los casos, desaparecen sin tratamiento en pocos días. Sin embargo, los niños son más propensos a presentar una reacción alérgica que debe ser atendida de forma oportuna.
“Este problema surge cuando las picaduras desencadenan reacciones alérgicas más severas, como la inflamación exagerada en la zona afectada o dificultades respiratorias; en cuyo caso es necesario el uso de antihistamínicos y corticoides. Además, si el insecto porta virus o parásitos, puede transmitir enfermedades como el dengue o el zika que requiere especial atención”, indica el doctor Álvaro Altamirano, pediatra y asesor médico de laboratorios Elifarma.
El experto resalta que la clave para evaluar el riesgo es identificar el tipo de zancudo. “El mosquito Aedes aegypti se distingue por su color oscuro y líneas blancas en su cabeza, cuerpo y patas. Suele picar durante el día, por lo que es fundamental estar alertas y tomar las medidas necesarias para cuidar a los menores”, agrega.
En ese sentido, el doctor Altamirano brinda algunas señales de alerta para identificar si se trata de una reacción alérgica u otra condición, asegurando el bienestar todos:
1. Inflamación excesiva y persistente: es común que los niños se rasquen la zona de la picadura, lo que se puede irritar la piel y favorecer la entrada de bacterias, aumentando el riesgo de inflamación, dolor o incluso infecciones más serias. Esta reacción alérgica también puede causar enrojecimiento o hinchazón excesiva.
2. Dificultad para respirar: esta es una reacción alérgica más intensa que requiere atención médica inmediata. Es más común en niños sensibles a las proteínas en la saliva del mosquito. También puede presentarse un silbido al respirar, o hinchazón en la cara o la garganta.
3. Malestar corporal general: síntomas como fiebre alta, dolor muscular y dolor de cabeza intenso pueden estar relacionados con enfermedades como el dengue o el zika. En algunos casos, el dengue también puede causar náuseas, vómitos, sangrado inusual por la nariz o las encías. Si el menor presenta estos síntomas, debe acudir al médico de inmediato.
4. Erupciones en el cuerpo: son una respuesta común del cuerpo ante infecciones o alergias. En casos de dengue o zika, las erupciones también pueden aparecer, pero se acompañan de otros síntomas como fiebre alta, dolor muscular y conjuntivitis, lo que permite identificar la gravedad de la condición.