• JUEVES 7
  • de mayo de 2026

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Intervención comunitaria: Minsa al rescate de nuestra salud mental

Equipos móviles del sector atendieron a más de 1,000 personas en situación de calle.

“Nos llegó la información de que mi hermano estaba vivo y nos llenamos de emoción. Fue de gran alegría, pero también de mucha tristeza al verlo tan cambiado. Llegamos a pensar que estaba muerto en algún lugar, que algo le había pasado, que se había ido del país, muchas cosas, pues no teníamos información exacta de él. Un mes antes de la llamada soñé que nos encontrábamos y hoy ese sueño se hace realidad”, relató Gabriel.

Antes de su desaparición, Sergio trabajaba en el distrito de Ate, cerca al paradero Ceres, visitaba periódicamente a su familia, solía viajar al interior del país y hacía su vida como cualquier otra persona de su edad. Por ello, sus hermanos aún tratan de encontrar una explicación para su desaparición.

Cuando el equipo móvil de salud mental en calle lo encontró, Sergio pernoctaba cerca al paradero HGK de Huaycán, en un basural. Con algunas tablas de aluminio y madera, había creado su espacio. Se encontraba rodeado de desperdicios, heces de animales, llantas y otros objetos desechados. Su situación era de total de abandono, con el cabello largo, la ropa sin cambiar, el rostro y manos sucias, y con problemas para comunicarse.

Sergio no pronunciaba más palabras que ‘Julio’, como decía llamarse, además de ‘sí’ y ‘no’. Los especialistas comenzaron a realizar las indagaciones en la zona, con vecinos y transeúntes para saber si lo conocían o si tenía familiares cercanos viviendo por allí. La única referencia que encontraron sobre él fue que tenía más de 15 años en el mismo lugar.

“En nuestro plan de intervención se encuentra realizar indagaciones con la familia o vecinos antes de trasladar al usuario a un centro de salud o institución aliada para su identificación. Esto es necesario porque una vez ingresado al sistema de salud necesita el soporte de un familiar o persona responsable que garantice el cuidado y medicación para el tipo de trastorno que presente”, explicó el psicólogo integrante del equipo móvil de salud mental, Carlos Celestino Solís.

Tras las gestiones efectuadas por el equipo móvil de salud mental Sergio fue evaluado, se identificó que padece esquizofrenia y recibió tratamiento con hospitalización.

Asimismo, fue albergado de manera temporal en la Asociación Cristiana Benéfica Remar, que se hizo responsable de darle la medicación a sus horas, alimento, un lugar donde dormir y compañía.

“Ese fue nuestro primer logro en el caso y un cambio muy radical para Sergio, pues pasó de una situación de calle, a tener un techo y lugar donde dormir”, añadió Celestino Solís, quien recordó que todas las intervenciones que hacen cuentan con la autorización del usuario.

Han pasado más de seis meses desde el primer contacto del equipo móvil de salud mental y hoy Sergio se encuentra con su familia, se desenvuelve mejor, apoya a su hermano en los quehaceres del restaurante y continúa con su tratamiento en el centro de salud mental comunitaria (CSMC) más cercano a su domicilio en el distrito donde actualmente reside.

Para todo el equipo de profesionales que integran el equipo móvil es una gran satisfacción y alegría verlo reintegrado con su familia y la sociedad, recuperándose poco a poco y siguiendo con el tratamiento establecido.

“Es de gran alegría y nos llena el corazón ver cómo nuestro trabajo cambia vidas. Le brindamos cuidados y le damos la importancia que necesita la persona en situación de calle o con alguna adicción”, agregó la licenciada en enfermería integrante del equipo móvil de salud mental de Huaycán, Keniy Mejía Chávez.

“Estoy infinitamente agradecido con las personas que apoyaron desde el principio a mi hermano. Valoro ese coraje y valor que han tenido, lo que han hecho los doctores y todo el equipo de profesionales, es amor al trabajo. No cualquier persona trabaja así y se los agradezco infinitamente”, dijo Gabriel Cunyas.

Caso de Octavila

Un caso similar es el de Octavila Allahua Canaval, natural de Huancarama, región Cusco, quien fue intervenida por el equipo móvil de salud mental de Ate, el pasado 13 de junio, luego de recibir una llamada en la que les informaban que una señora adulta mayor se encontraba en situación de calle. Cuando el equipo se acercó hasta el punto, la encontraron sentada sobre un colchón y con un montón de cosas que arrastraba con ella.

La psicóloga integrante del equipo móvil de salud mental en calle del distrito de Ate, Edith Huaycuch Cruz, contó que luego de ubicar a la señora, comenzaron a averiguar con los vecinos de la zona cuánto tiempo estaba en dicha situación, si era agresiva o si tenía familiares. Cuando se acercaron a conversar con Octavila, se dieron con la sorpresa de que era una persona quechuahablante. “Afortunadamente en el equipo contamos con integrantes que hablan quechua”, señaló.

“Inicialmente tuvimos algunas complicaciones. Octavila nos rechazaba, pedía que no la fastidiemos y nos asustaba con un palito que tenía. Sin embargo, decidimos ayudarla y hacer las gestiones del caso para su atención en un servicio de emergencia de un hospital del Minsa” contó la psicóloga.

Octavila fue diagnosticada con esquizofrenia paranoide, para lo cual recibió el tratamiento especializado. Posteriormente, fue derivada a un centro de salud mental comunitaria donde continuó con sus terapias y cuidados.

Octavila no tenía documentos y en la comisaría de la zona figuraba como persona no identificada, por lo que las integrantes del equipo móvil de salud mental iniciaron las coordinaciones con la Dirección de Restitución de la Identidad y Apoyo Social (Drias) del Reniec para registrarla en el sistema y que pueda ser trasladada al Centro de Acogida Residencial Sagrados Corazones del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (Mimp).

“Coordinamos con el Mimp para su traslado, nos pidieron exámenes médicos de VIH, covid-19, rayos X del tórax, entre otros. Nosotros como equipo, junto con la comisaría de El Agustino, acompañamos en todo momento para cumplir con los requisitos que exigían”, narró Edith Huaycuch.

Actualmente Octavila se encuentra en el albergue, mostrando avances significativos en su recuperación, mejorando su forma de comunicarse con los demás.

Atención integral

Sergio y Octavila son solo dos de los más de 1,000 casos atendidos por los equipos de salud mental para personas en situación de calle. La función principal de estos equipos es mejorar su calidad de vida realizando acciones para estabilización y reinserción, optimizando su funcionalidad personal, familiar y comunitaria.

“Nuestros equipos móviles buscan que las personas en situación de calle accedan a una atención integral en salud, mejoren su funcionamiento social, su calidad de vida, permitiéndoles desarrollar sus propósitos de vida y que les permitan reinsertarse”, sostuvo la directora de Salud Mental del Minsa, July Caballero Peralta.

Esta estrategia se implementó en el 2023 y actualmente existen 13 distritos en Lima Metropolitana que cuentan con equipos móviles de salud mental para personas en situación de calle. Además, se tiene como proyección continuar creciendo no solo en Lima Metropolitana, sino también a escala nacional.

Estos equipos se encuentran conformados por personal de enfermería, psicología y trabajadores sociales, que realiza el mapeo de las zonas para identificar a las personas y brindarles los servicios.

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