Cultural
El carnaval de Tikapallana ha sido denominado Patrimonio Cultural de la Nación.
Los carnavales abanquinos han sido reconocidos como Patrimonio Cultural de la Nación por su hermosura y diversidad.
Agenda variada
En la primera semana de febrero se realiza la vistosa entrada de Ño Carnavalón con la participación de diversas instituciones que integran el desfile de carros alegóricos y pandillas. Los hombres van vestidos con sus tradicionales ponchos, sombreros y chalinas, mientras que las mujeres están ataviadas con sus coloridos trajes regionales.
Las parejas bailan y cantan acompañados de las quenas, tinyas, guitarras y mandolinas, todos envueltos en los rizos absurdos de las serpentinas.
Algunas familias se van al campo para degustar los pucheros y timpus –plato típico propio de estas festividades que comparten con los cusqueños– y el famoso ponche blanco o de almendras. Por la noche, es el jolgorio de los bailes, aderezados con talco y misturas.
También se practican las yunzas. Esta costumbre, que se repite en otras regiones, pese a que fue suprimida por algunas alcaldías porque las consideran atentatorias contra la conservación del medioambiente, aún tiene prevalencia en Apurímac.
Tradición andina
“El carnaval andino es la celebración de la abundancia y de la fecundidad”, explica el antropólogo Pedro Roel, de la Dirección de Patrimonio Inmaterial del Ministerio de Cultura, al Diario Oficial El Peruano.
El especialista explica que esta festividad se manifiesta con una serie de rituales en homenaje y pago a la tierra y las montañas para la propiciación de la producción agrícola y ganadera. Pero también es motivo para el cortejo amoroso y la formación de parejas.
“Los puqllay pueden ser juegos con agua y harina para divertirse, pero también de competencia física entre los varones, para prestigiarse ante las mujeres casaderas”, continúa el profesional.
“Estas fiestas tienen una multitud de variantes y muchas se han hecho conocidas más allá de sus límites. En Abancay, donde el carnaval es una celebración de gran arraigo popular, se hacen pagos de agradecimiento al nevado Ampay.”
También agrega que en otras regiones, como en el distrito de Tambobamba, se realizan rituales de propiciación para la agricultura y ganadería en la explanada T’ikapallanapampa.