• MARTES 19
  • de mayo de 2026

Editorial

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Economía: Retos y oportunidades

Es fundamental diversificar la economía peruana, reduciendo la dependencia de sectores tradicionales como la minería y promoviendo sectores con mayor valor agregado, como la manufactura, la tecnología y los servicios.

El año pasado dejó indicadores positivos para la economía peruana, con un crecimiento económico sólido y un nivel récord de ejecución de inversión. Sin embargo, persisten desafíos importantes que requieren atención. La demanda por infraestructura es cada vez mayor, especialmente en los sectores de transporte y portuario.

La brecha de infraestructura en el país se estima entre 100,000 millones y 150,000 millones de dólares, lo que representa una oportunidad significativa para impulsar el crecimiento económico y mejorar la calidad de vida de la población.

Para atender esta demanda, el Gobierno planteó la necesidad de incrementar las inversiones en infraestructura, tanto públicas como privadas. Las asociaciones público-privadas (APP) se presentan como una herramienta fundamental para acelerar la ejecución de proyectos de gran envergadura, como la ampliación de puertos y la construcción de nuevas carreteras.

Además de la inversión en infraestructura, es importante fortalecer las bases de la economía peruana. La mejora de la recaudación tributaria, el control del gasto público y la reducción del déficit fiscal son aspectos fundamentales para garantizar la sostenibilidad de las finanzas públicas.

Se prioriza en el manteniniento de una política monetaria prudente y el fortalecimiento del sistema financiero para garantizar la estabilidad económica.

El Gobierno proyecta un crecimiento ligeramente superior al 3% para este año, impulsado principalmente por la inversión privada. Sin embargo, esta expansión se sustenta en desafíos y oportunidades que requieren la atención de todos los actores económicos.

Entre los desafíos se mencionan el tema político, la incertidumbre global y la necesidad de realizar mayores inversiones en infraestructura y capital humano.

La inversión privada se presenta como el motor para fomentar este crecimiento. Para atraerla, el Gobierno busca fortalecer la estabilidad macroeconómica, simplificar trámites burocráticos y garantizar un Estado de derecho sólido.

Es fundamental diversificar la economía peruana, reduciendo la dependencia de sectores tradicionales como la minería y promoviendo sectores con mayor valor agregado, como la manufactura, la tecnología y los servicios. Asimismo, es necesaria la inversión en capital humano, mejorando la calidad de la educación y la capacitación de la fuerza laboral para adaptarla a las demandas del mercado laboral del siglo XXI.

Para lograr estos objetivos, el Gobierno anunció políticas públicas para el fomento del crecimiento económico sostenible.

El Perú posee un gran potencial económico, pero para utilizarlo se necesita abordar los desafíos y aprovechar las oportunidades que se presentan. La cooperación entre el sector público y el privado y la participación de la sociedad civil serán vitales para construir un futuro más próspero y sostenible.