• MARTES 24
  • de marzo de 2026

Central

FOTOGRAFIA

El pisco en la estratósfera: Nuestra bebida bandera alcanza nuevo hito

La hazaña científica se realizó en Ica con semillas de vid y botellas de pisco que superaron los 30 kilómetros de altura.


Editor
Sofía Pichihua Vegas

Periodista

spichihua@editoraperu.com.pe


La misión no iba a ser muy diferente a la que se ejecutó en octubre, en la que los científicos participaron del primer lanzamiento de un cebiche peruano sobre los 30 kilómetros de altura. Esta vez, el equipo creció ya que además de la colaboración del influencer gastronómico Mauricio Velarde (Lima al Plato) sumaron el apoyo de los investigadores de la hacienda La Caravedo, quienes proporcionaron las valiosas semillas pisqueras y las ediciones mosto verde de pisco Portón de 50 mililitros con uva Quebranta.





Sin embargo, para que se concretara esta nueva misión se coordinaron detalles por más de dos meses con el fin de obtener los permisos necesarios de Corpac y de la Dirección General de Aeronáutica Civil del Ministerio de Transportes y Comunicaciones.


Esa mañana se ajustaron los últimos detalles rumbo a la hacienda La Caravedo, en Ica, lugar del lanzamiento y donde se encuentra la destilería con más de 300 años de historia.
 
Haciendo ciencia

“Hola Pisco”, dijo Octavio Chon Torres, docente de la Universidad de Lima y presidente de la Asociación Peruana de Astrobiología (Aspast), quien lideró la investigación y se comunicó con las torres de control del aeropuerto. Le respondieron de inmediato con la confirmación del lanzamiento para la una de la tarde.

Luego de poco más de tres horas, al llegar, los científicos corroboraron las cantidades de las muestras de semillas de uvas negra criolla, mollar, quebranta, uvina, italia, torontel, moscatel y albilla, además, recibieron las muestras de control.


El arco del camino a la pileta central de La Caravedo está “adornado” de las plantaciones de la vid. Justo allí, al lado de los viñedos, comenzaron a armar las antenas. 

A un lado del lugar de lanzamiento se encuentra la destilería antigua, donde se siguen las prácticas tradicionales de los antiguos maestros destiladores, y –al otro– la construcción moderna, con alambiques de cobre de fabricación francesa y alemana. 

Es aquí donde el jugo de uva recién fermentado llega a un punto de ebullición en el que el líquido se convierte en vapor. Se enfría al pasar por unas tuberías y, tras un proceso de condensación, se convierte en nuestra bebida bandera: el pisco.

Antes de la hora de lanzamiento se infló con helio el globo estratosférico. Los científicos llevaron varios globos para estar preparados ante cualquier eventualidad. Hacerlo era todo un ritual: cada uno rodeaba el globo que parecía un pedazo de tela plastificada y poco a poco comenzó a ganar volumen. Así evitaron que el viento se lo lleve volando antes de elevarse. 

Como si se tratara de una cometa de playa, pero mucho más costosa, se amarró al módulo con las muestras biológicas y un dispositivo GPS que ayudaría a definir la ubicación del globo. El último lanzamiento que tuvieron superó los 30,000 metros de altura, y ese era el objetivo para esta nueva misión.

Una llamada de Pisco llegó y debían apurarse porque estaban programados el despegue de algunos aviones. Se logró armar el globo a tiempo y la cuerda fue sujetada por todos los participantes para dejar que el globo se eleve con las muestras de uvas pisqueras y nuestro pisco peruano.  

 
Pisco, bebida bandera

Llegar a la estratósfera duró cerca de 90 minutos. Los investigadores ya tenían una ruta proyectada, que toma factores climáticos como la velocidad del viento y el peso de la carga. A las 2:25 de la tarde ya había superado los 30 kilómetros y comenzó su descenso. Los científicos monitoreaban, cada cierto tiempo, la ubicación del globo.

“Ya bajó a 23,000”, dijeron en coro. Los siguientes 40 minutos fueron de constante atención al celular, desde el que se podía monitorear el GPS. Con las camionetas del equipo de La Caravedo se llegó al desierto de Ica. Eran las 4 de la tarde y la señal estaba baja. No había certeza de la ubicación del globo, pero a medida que nos adentramos al desierto hubo mayor precisión. “Allí está”, gritaron nuevamente en coro. Las camionetas se estacionaron y todos bajaron.

Los científicos de Aspast, en compañía del influencer gastronómico Mauricio Velarde, además de Daniel Byrne, gerente de La Caravedo, junto con su equipo, corrieron por el desierto de Ica hasta llegar al módulo. Las botellas se quebraron, y siete de las ocho muestras estaban intactas.


En diálogo con El Peruano, el doctor Octavio Chon señaló que llevar las semillas de uvas pisqueras a la estratósfera, donde se dan condiciones extremas, permitirá evaluar su efecto sobre estas. Este tipo de investigaciones son los pasos iniciales para confirmar su resistencia a la radiación UV y temperaturas extremas. La investigación aún no concluye, ya que serán evaluadas en el laboratorio.  

Por su parte, Mauricio Velarde recordó que el Comité Regional para América Latina y el Caribe del Programa Memoria del Mundo de la Unesco (MoWLAC) acordó inscribir en su registro los documentos que confirman el origen peruano del pisco. Se trata de manuscritos de 1587 y 1613 que fueron hallados este año por el Archivo General de la Nación. “La iniciativa busca no solo el avance científico, sino también la promoción de la identidad peruana a través de su gastronomía”, dijo.

El CEO de La Caravedo, además, destacó el valor histórico y cultural del pisco peruano, y resaltó que esta iniciativa científica será clave para promover las investigaciones que buscan mejorar la producción de uvas para pisco. 


La capa hecha de capas

Sobre la tropósfera y debajo de la mesósfera, está la estratósfera. Según la NASA, esta capa de nuestra atmósfera tiene su propio conjunto de capas. Tiene tanto aire frío y pesado como aire caliente y ligero en sus capas.

Esta capa tiene 35 kilómetros de espesor. La estratósfera es donde se encuentra la capa de ozono, que es clave para la protección frente a la radiación ultravioleta (UV) del sol. También se estudia la estratosfera porque es clave.

Datos

En la última década, el sector pisco ha crecido en una tasa de variación anual de 6.5% anual, según el Ministerio de Producción.

- La industria del pisco contribuye anualmente con más de 80 millones de soles en valor agregado, representando un aporte del 18.2% al sector vitivinícola.

- La producción de uvas pisqueras se usa en la industria nacional en Ica, Lima, Arequipa, Moquegua y Tacna.

Esta es la portada de nuestra edición impresa