• SÁBADO 4
  • de abril de 2026

Opinión

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Fortalecer lazos económicos con Brasil

Reconducir la firma del Acuerdo Complementario AC 58 y su Profun-dización es una medida estratégica.


Editor
Rafael Torres Morales

Presidente de la Cámara Brasil Perú


Desde la implementación total del ACE 58, las exportaciones peruanas a Brasil y de Brasil al Perú han experimentado un crecimiento significativo, abarcando productos agropecuarios, pesqueros, textiles, químicos hasta maquinarias para la minería brasileña. Este impulso se ha visto reflejado, en mayor parte, gracias a la eliminación de los aranceles ad valorem desde el 2012 para los productos peruanos y, en el 2019, para los productos brasileños. No obstante, para que el Perú continúe diversificando sus exportaciones y para que el Brasil pueda consolidarse como un socio clave en la economía peruana, es necesario dar un paso adicional mediante la ratificación y puesta en vigencia del Acuerdo de Profundización Económico Comercial.

El referido Acuerdo de Profundización, firmado en el 2016, tiene como objetivo promover una mayor integración económica entre ambos países con medidas que fortalezcan no solo el comercio, sino también la cooperación en áreas clave como las inversiones. La implementación de este acuerdo ofrece un marco legal más robusto y atractivo para los inversionistas brasileños, promoviendo la inversión mutua y garantizando el trato equitativo para ambos países. De hecho, el capítulo de inversiones del PEC contempla disposiciones para asegurar que los inversionistas brasileños reciban un trato no menos favorable que el otorgado a los nacionales, lo cual es un incentivo crucial para fomentar la llegada de capital brasileño al Perú.

Brasil, como una de las economías más grandes de América Latina, tiene el potencial de ser un actor clave en la expansión de sectores productivos en Perú, desde la minería y la infraestructura hasta la tecnología y los servicios. Sin embargo, la reconducción de la firma de este acuerdo en el contexto actual, en el que la economía global experimenta transformaciones y desafíos, es esencial para que el Perú pueda aprovechar al máximo estas oportunidades.

Una de las características más importantes del PEC es su enfoque en áreas que no estaban suficientemente cubiertas en el ACE 58, como el comercio de servicios, la contratación pública y la participación de las mipymes (micro, pequeñas y medianas empresas). En el capítulo de servicios, por ejemplo, se busca facilitar el acceso de proveedores de servicios peruanos al mercado brasileño, lo que abre nuevas posibilidades para sectores como telecomunicaciones, tecnología de la información, turismo y otros servicios de alto valor agregado.

Además, el acuerdo promueve una mayor transparencia en los procesos de contratación pública, lo cual es fundamental para que las empresas peruanas puedan acceder a oportunidades de negocio en Brasil, un mercado de compras públicas vasto y diverso. La inclusión de disposiciones anticorrupción y de integridad en el marco de las inversiones y las compras públicas también responde a un entorno global más exigente, donde la transparencia y la confianza en los procesos son cruciales para atraer inversiones extranjeras.

No obstante los avances en Brasil, donde el acuerdo (PEC) fue aprobado por el Senado en el 2017, el Acuerdo de Profundización, desde hace más de siete años, aún espera la ratificación del Congreso del Perú, el cual quedó paralizado (su tramitación) a nivel del Ejecutivo tras el destape de los casos de corrupción Odebretch. Desde ese momento, el Estado peruano requirió la modificación del acuerdo previamente negociado y aprobado con Brasil, mediante la incorporación –en el citado documento– de disposiciones anticorrupción e integridad en los capítulos de inversiones y compras públicas, lo cual para el Gobierno brasileño no resulta posible realizarlo, pues el instrumento acordado ya cuenta con la aprobación del Congreso de dicho país, por lo que lo lógico sería seguir con el proceso de ratificación del acuerdo por el Perú, para luego de lo cual, de manera coordinada, impulsar una adenda o inclusión específica sobre las citadas disposiciones anticorrupción y así superar este impasse.

Ciertamente, esta demora y falta de definición ha generado incertidumbre sobre la plena implementación de las nuevas disposiciones, las cuales son vitales para maximizar las oportunidades de inversión brasileña en el Perú. La reconducción de la firma de este acuerdo (con un compromiso de ambas partes de incluir luego de la ratificación del PEC las políticas de anticorrupción que fueran) debe ser una prioridad para los legisladores peruanos, que tienen la responsabilidad de garantizar que el país aproveche las oportunidades que el PEC ofrece, particularmente en un momento en que las economías de América Latina y específicamente el Perú buscan nuevos socios comerciales y fuentes de inversión (tomando en consideración más aún las urgentes y multimillonarias inversiones que nuestro país requiere hacer a fin de que el Megapuerto de Chancay y otros proyectos logísticos de gran envergadura puedan cumplir realmente con los objetivos previstos como lo es posicionar al Perú como el principal hub logístico y de negocios de toda la región).

En conclusión, reconducir la firma del Acuerdo Complementario AC 58 y su Profundización, asegurando su plena implementación, es una medida estratégica para fortalecer la relación económica entre Perú y Brasil.