• SÁBADO 16
  • de mayo de 2026

Derecho

FOTOGRAFIA
DERECHO

Suplemento Jurídica: La diversificación energética

El Proyecto de Ley 4565/2022-PE presentado al Congreso de la República esencialmente busca que en el mercado eléctrico peruano se permita la contratación de energía en bloques horarios y, además, se dé luz verde a la separación de las compras de potencia y energía asociada.

El proyecto


Para poner en contexto, hoy en día las empresas distribuidoras de energía y los clientes libres (con un consumo mínimo superior al doméstico) únicamente pueden celebrar contratos de suministro eléctrico (PPA, por sus siglas en inglés) con empresas generadoras que ofrezcan “alta” seguridad de suministro; es decir, cuyas tecnologías de generación cuenten con respaldo suficiente, según una fórmula aprobada por el Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y
Minería (Osinergmin).

Con base en la fórmula hoy vigente, la energía solar –al no estar disponible en horas de la noche por falta de radiación solar– cuenta con una restricción regulatoria que limita de forma importante su participación en el mercado para la gran mayoría de agentes o exige implementar
estructuras que le quitan competitividad frente a otras tecnologías. Por consiguiente, el proyecto de ley en cuestión permitiría que se compita en los bloques horarios en los que cada tecnología esté disponible, 
facilitando que la solar cuente con mayores posibilidades de desarrollo y, en la práctica, superar la restricción de la que hoy adolece.

Quienes están en contra del proyecto argumentan que aprobar dichas modificaciones generaría una proliferación de proyectos solares que podrían perjudicar, a la larga, al sistema eléctrico y que nada asegura que se disminuirían las tarifas en beneficio de los usuarios. Se menciona,
aunque de forma menos explícita, que su aprobación impactaría en la competitividad del gas natural para la generación eléctrica, ya que construir hoy una central solar es más barato que una central térmica a gas natural.

Razones para su aprobación

El objetivo principal de toda política energética nacional debe ser garantizar la seguridad del suministro, para lo cual la diversificación de recursos es fundamental. Depender de una o pocas tecnologías no es sostenible.

Al respecto, debe recordarse que, en el pasado, hemos estado expuestos a crisis por depender casi exclusivamente de la energía hidroeléctrica. Asimismo, desde el 2004 en adelante el crecimiento de la demanda se ha cubierto básicamente con la generación termoeléctrica derivada del gas
de Camisea a partir de centrales ubicadas en el distrito de Chilca.


Así, como se pudo apreciar claramente en el 2023, las restricciones en la disponibilidad hídrica derivadas del cambio climático generaron un importante impacto en la energía hidroeléctrica. 

Ello supuso que los precios del mercado de corto plazo superasen los US$ 200 MWh al tener que
prender máquinas de diésel para cubrir la demanda, circunstancia que podría repetirse en un futuro cercano. Además, ante la falta de exploración en nuevas reservas de gas natural, hoy únicamente tenemos 15 años de reservas probadas, sin cuyo reemplazo se generaría un grave problema para la generación eléctrica.

Como puede apreciarse, si bien la generación eléctrica con base en el agua y el gas son de vital importancia para el país, depender casi exclusivamente de esas dos fuentes supone un riesgo para garantizar la seguridad de suministro a todos los hogares.

En consecuencia, resulta muy importante diversificar nuestro parque generador de carácter hidrotérmico, en el que la participación de las energías renovables apenas llega al 7%. Tenemos aún mucho espacio para crecer, con recursos energéticos renovables que explotar en zonas
como Arequipa, Moquegua, Tacna, Ica o Lambayeque, por mencionar algunos. En un futuro, cuando los costos sean competitivos, nuestro sistema eléctrico necesitará contar con otras fuentes energéticas como la geotermia para abastecer la creciente demanda del país. Así, no debe perderse de vista que la demanda seguirá creciendo por diversos motivos; por ejemplo, la creciente necesidad de cobre, el ingreso de autos eléctricos y el auge de los data centers con
consumos muy altos.

Por consiguiente, diversificar es y debe ser un objetivo primordial que no solo conste en la Política Energética Nacional, aprobada mediante Decreto Supremo N° 064-2010-EM, sino que además la aplicación de dicha política se traduzca en la aprobación de leyes concretas que ayuden
a cumplir con este objetivo y que la diversificación no se quede solo en una buena intención.

Debe reconocerse que si bien existen algunos aspectos que tienen que atenderse en el mediano plazo, el proyecto de ley generaría un impulso a la inversión en una tecnología que, por las condiciones climáticas del Perú, resulta ideal para atender la demanda pico del sistema durante el
día y con costos cada vez más reducidos.

Además, la competencia entre tecnologías en bloques horarios según su disponibilidad podría traer mejores precios para los usuarios en el mediano plazo.

Felizmente, gracias al trabajo conjunto de las autoridades y las empresas privadas, hoy contamos con un sistema de transmisión troncal suficientemente robusto que tiene espacio para afrontar el crecimiento de proyectos solares y eólicos. Ello sin perjuicio de que en el mediano plazo deberían adoptarse medidas complementarias, tales como una regulación integral de servicios
complementarios que incentive el almacenamiento para así afrontar la creciente intermitencia bajo la cual funcionaría el despacho eléctrico a partir de un mayor número de proyectos eólicos o solares


Beneficios ambientales y gas natural
  
Respecto a los beneficios ambientales, es innegable que uno de los principales causantes de emisiones de gases de efecto invernadero es el transporte y no la generación eléctrica necesariamente.

Sin embargo, también es cierto que la generación renovable tiene un menor impacto ambiental que otras tecnologías. Por tal motivo, en un contexto de emergencia climática ya declarada
por el Ministerio del Ambiente, y en el  marco de los compromisos de reducción de emisiones asumidos por el Estado peruano como el Acuerdo de París, aprobar el proyecto ayudaría
a conseguir los objetivos propuestos.

Finalmente, no puede dejar de reconocerse la tremenda importancia del gas natural para garantizar la seguridad de suministro y migrar hacia energías más limpias como las renovables.

El gas puede funcionar durante todo el día, por lo que es y será necesario para el país, con mayor razón ante el incremento de proyectos renovables. Sin embargo, reconocer su importancia no puede pasar por mantener una restricción para la energía solar, sino por impulsar otras iniciativas o incentivos que faciliten más exploración de nuevas reservas y que garanticen un horizonte mayor de disponibilidad de este valioso recurso.