• MIÉRCOLES 10
  • de junio de 2026

Editorial

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Mejor infraestructura educativa

“La inauguración de estas escuelas es un paso fundamental en el esfuerzo por cerrar la brecha de infraestructura educativa [...]”.

De acuerdo con el Ministerio de Educación (Minedu), en nuestro país, alrededor de 30,000 escuelas requieren una atención integral y 14,500 están en mal estado por lo que exigen una sustitución parcial y reforzamiento, mientras que un grupo de 10,600 escuelas requieren mantenimiento regular.

En otras palabras, miles de establecimientos educativos a escala nacional presentan serios problemas estructurales, mientras que otros no cuentan con servicios mínimos, como agua potable y saneamiento.

Tal situación, si bien se presenta a escala nacional, es más tangible en el ámbito rural y especialmente en aquellas localidades que soportan los embates de fenómenos naturales, como las excesivas lluvias o los movimientos telúricos.

En definitiva, estos problemas constituyen un riesgo para la seguridad de al menos 6.5 millones de estudiantes, así como serios obstáculos para su correcto aprendizaje.

Dado que la brecha de infraestructura educativa asciende a aproximadamente 165,000 millones de soles, tomaría varias décadas contar con escuelas óptimas que cumplan con estándares de calidad suficientes.

Sin embargo, el Gobierno no se ha quedado con los brazos cruzados y están en marcha estrategias orientadas a cubrir esta brecha en el menor plazo posible. Una de ellas es la construcción en el territorio nacional de 75 Escuelas Bicentenario, centros educativos que cuentan con moderna infraestructura y equipamiento para potenciar los aprendizajes de los estudiantes.

Hasta la fecha se han inaugurado Escuelas Bicentenario en Comas, Los Olivos, San Luis, El Agustino, Lima Cercado, La Molina y Chorrillos, con una inversión de 352 millones de soles.

La meta, según el Minedu, es entregar 31 colegios de este tipo hasta diciembre y 44 en el 2025 en todo el país, con una inversión aproximada de 5,900 millones de soles.

La inauguración de estas escuelas es un paso fundamental en el esfuerzo por cerrar la brecha de infraestructura educativa y es plausible que el Gobierno se haya puesto como meta entregar varias hasta el término de sus funciones aprovechando convenios de gobierno a gobierno.

Sin embargo, es necesario buscar mecanismos adicionales y complementarios a fin de lograr las inversiones necesarias para continuar avanzando en el cometido de garantizar infraestructura óptima y moderna en la cual nuestro capital humano acceda a una formación plena que contribuya con su desarrollo personal y del país en general.

Este gran esfuerzo debe contar con el apoyo de todos los sectores del país, con el propósito de garantizar su sostenibilidad en el tiempo como una sólida política de Estado.