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Una vez adentro, con una sonrisa pícara y alegre, se va retirando la bufanda, casaca, guantes y el chullo. No los necesita allí dentro, como ocurría en años anteriores cuando el frío intenso se filtraba en el interior y provocaba que Dhionel y sus compañeros la pasaran tiritando por efecto del clima gélido. Esta escuela cuenta ahora con un aula modular tipo helada que les permite estudiar en un clima confortable, cálido y agradable.
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Este año, el Programa Nacional de Infraestructura Educativa (Pronied) del Ministerio de Educación (Minedu), instaló un centenar de aulas modulares tipo heladas, las cuales están especialmente diseñadas para soportar el frío extremo. Son un total de 40 instituciones educativas de las zonas altoandinas de Arequipa, Ayacucho, Cusco, Huancavelica, Huánuco, Junín, Pasco y Puno, que ahora cuentan con ellas.
Además, se sumaron 36 kits de pararrayos que también fueron instalados en la mayoría de estas escuelas. La inversión total fue de 37 millones 834,850 soles. Dhionel es uno de los 3,551 estudiantes de diferentes niveles educativos que fueron beneficiados. Estas acciones se efectuaron como parte del Plan Multisectorial ante Heladas y Friaje 2022-2024, en busca de cerrar las brechas de intervención en zonas de riesgo ante los fenómenos naturales que se presentan cada año en nuestro país.
Desde Puno
Durante la temporada de heladas, entre abril y setiembre, las zonas altoandinas del país presentan climas de frío extremo, lluvias intensas, granizadas y cambios bruscos de temperatura entre el día y la noche. A pesar de tan duras condiciones climáticas, miles de niños y adolescentes asisten a clases diariamente para estudiar y alcanzar sus metas en el futuro.
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Otra escolar que hoy disfruta de las nuevas condiciones de estudio es Lía Q. S., una niña de 12 años de la Institución Educativa N° 70223, del distrito de Zepita en la provincia puneña de Chucuito, a casi 3,900 metros sobre el nivel del mar. Cómodamente sentada junto a sus compañeros de sexto grado de primaria, hace un alto en sus clases del día para recordar las duras circunstancias en que estudiaba el año pasado.
“Los salones eran fríos y se veían rajaduras en las paredes. En tiempo de helada recibíamos las clases sin sacarnos los chompones, los chullos y los guantes, temblando de frío”, comenta la escolar, ya cómoda y bien instalada en los ambientes con cálida temperatura, donde junto a sus compañeros desarrolla la clase con normalidad y sin temor al frío extremo de afuera.
Aquí en Puno, región que soporta las heladas más extremas del país, con temperaturas que registran varios grados bajo cero, el Pronied instaló 29 aulas modulares tipo heladas y 9 kits de pararrayos en 10 colegios, para beneficio de 1,440 estudiantes.
Aulas que abrigan
Las aulas modulares tipo heladas son estructuras diseñadas especialmente para afrontar con éxito los climas extremos de las zonas ubicadas por encima de los 3,500 metros sobre el nivel del mar.
Están formadas por estructuras de acero y paneles de vidrio que mantienen la temperatura cálida dentro gracias a una serie de estrategias de diseño especialmente aplicadas en su construcción y que se complementan con un invernadero unido al aula.
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Este invernadero absorbe el calor del sol durante horas y lo transmite hacia el interior a pesar de las condiciones climáticas extremas, garantizando así un ambiente cálido, confortable y seguro para los escolares, que pueden estudiar en mejores condiciones. Incluso se colocan pisos de vinilo que están instalados sobre losas de concreto; ello también favorece la temperatura cálida interna. El Pronied sigue trabajando para cerrar las brechas de infraestructura educativa.
Estudiantes motivados
Nelly Cama Cahuana es directora de la I. E. N° 70648 desde hace 2 años. La escuela está situada en el distrito de Ilave, provincia de El Collao, Puno a 3,860 m s. n. m. Ella ha notado un cambio positivo en los niños desde que utilizan sus nuevas aulas. “Ya no tienen frío, disfrutan de una buena ventilación, luz y pizarras grandes, se puede trabajar de forma más cómoda y ellos están muy motivados al igual que nosotros”, expresa.
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La misma alegría muestran Cristian M. Q. y Yenny L. Q,. que este año culminan sus estudios de secundaria en la I. E. Purina, del distrito de Tirapata, provincia de Azángaro. “Estamos contentos de que nos hayan cedido esta aula para estudiar en nuestro último año”, dice Cristian, mientras que Yenny añade que “vamos a cuidar los ambientes para que los compañeros de cuarto grado los utilicen el otro año”.
Dato
100 aulas modulares tipo heladas se colocaron en 40 I. E. de zonas altoandinas.