Economía
En el Foro Mundial del Agua en Bali (Indonesia), mediante las plataformas virtuales, manifestó que adoptar una combinación de infraestructura verde y gris es una necesidad en el Perú, para garantizar la confiabilidad de este recurso.
Ello, teniendo en cuenta que fenómenos naturales como el ciclón Yaku, El Niño y La Niña afectan nuestras fuentes de este elemento.
“Para este sector, el recurso hídrico que empleamos como insumo para producir agua potable es indispensable; por eso necesitamos trabajar con el fin de reducir los riesgos por el cambio climático, con medidas de restauración, conservación y protección de nuestras fuentes de agua, mediante inversiones en infraestructura natural”, sostuvo.
Sostenibilidad
La ministra destacó que la llamada infraestructura verde, como los bofedales, las cochas y amunas, entre otros, ofrece soluciones innovadoras y sostenibles para la confiabilidad del recurso.
Mencionó que hay iniciativas como la restauración de humedales en la cuenca del río Rímac, los sistemas de captación de agua de lluvia en zonas rurales, y los proyectos de Agroforestería en la sierra peruana que permiten conservar los suelos y mejorar la retención de agua en las zonas altas; por lo tanto, son importantes para garantizar el recurso necesario para la potabilización y abastecimiento a la población.
También destacó que diversos actores de los sectores público y privado en el Perú, así como de la cooperación internacional, la academia y la sociedad civil, firmaron el Pacto Nacional Unidos por el Agua y el Saneamiento, que cuenta con una plataforma que trabaja para lograr el objetivo de desarrollo sostenible (ODS) 6, sobre el acceso al agua potable y el saneamiento para todos.
Normatividad
La ministra Pérez de Cuéllar aseveró que como parte de las medidas legales se propusieron normas, como modificar la Ley N° 31015, que autoriza la ejecución de intervenciones en infraestructura, mediante núcleos ejecutores, facultando a las empresas prestadoras de servicios de saneamiento para que ejecuten inversiones con el fin de afianzar la restauración, conservación y protección de las fuentes con la participación de la población.
“Al integrar soluciones basadas en la naturaleza con nuestra infraestructura enfrentaremos los desafíos climáticos y propiciaremos un suministro de agua potable seguro y sostenible para las futuras generaciones”, dijo.