• MIÉRCOLES 1
  • de abril de 2026

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Emblema del arte visionario en Ucayali

Lito, el escultor del misticismo

Usuario de Pensión 65 retrata leyendas urbanas de la selva y sus más íntimas experiencias.

Lito, el escultor del misticismo, como lo han bautizado en su departamento, tuvo diferentes experiencias que lo han llevado a desarrollar un talento espiritual, incomprensible e indescifrable para algunos, pero celestial y divino para otros. Los tallados que ejecuta con suma precisión en distintas maderas, como el cedro, tahuarí, palo sangre, tornillo y más lo han consagrado en el ámbito internacional. Se ha presentado recientemente en la feria Onanyati, una asociación de artistas amazónicos que exhibe en Francia lo mejor de la sabiduría ancestral.

“Los peruanos llevamos el arte en la sangre, solo que no lo descubrimos porque nos dedicamos a otras cosas. Mi abuelita fue artesana, al igual que mi padre. Ellos recreaban los relatos que pasaban de generación en generación. Cuando tenía 8 años comencé a ayudarlos. Me dijeron que aprenda, pero que busque mi camino. Lo tomé como un juego y comencé a ver su trabajo. Un día estaba lloviendo mucho y me acerqué a una zona de barro, y con un palito hice un dibujo que me sorprendió, una criatura que salió de mi cabeza luego de escuchar historias entre las calles de Yarinacocha”, detalló don Emilio.

Legado

La primera obra del septuagenario fue un paichetero, un hombre que se dedica a la pesca de paiches. “Tenía varias cosas por mejorar, pero un funcionario de la municipalidad, en ese entonces, me lo compró a 20 soles y me dijo que siga adelante”, recordó.

“Ahora, los turistas que visitan Pucallpa, en especial Yarinacocha, ven mis esculturas y me hacen pedidos, la mayoría quiere que sea sobre las leyendas que oculta nuestra selva, las cuales recreo por los sueños, visiones y experiencias que he tenido en todos mis años”, agregó Lito, apuntando una de sus últimas piezas, una sirena tallada en cedro con su bebé en brazos, ambas llenas de colores psicodélicos y combinaciones que escapan de nuestra realidad.

Emilio Zúñiga aseguró que sus arrugas y canas son señales de lo que ha escuchado, visto y absorbido en sus innumerables vivencias. “He sido testigo de experiencias maravillosas y totalmente deslumbrantes que dejarían a cualquier persona sorprendida. Es lo que plasmo es mis obras, trabajos que se vean reales y envuelvan a quienes lo aprecian. Es la magia de la selva”, concluyó con una mirada tan mística como la de sus esculturas.

Espacio ancestral

Lito mejoró su esperanza de vida luego de convertirse en usuario del programa Pensión 65 hace un par de años, pues su talento ha sido impulsado por el proyecto Saberes Productivos, que busca revalorizar los conocimientos de los adultos mayores. “Pensión 65 me ha motivado a seguir, a enseñarle a mi hija de 35 años, que es la que me sigue los pasos y me ayuda con la pintura artesanal, una técnica que se ha perdido en el tiempo”, dijo don Emilio. Este talentoso artista tiene un espacio dentro de una tienda ubicada en la avenida 2 de Mayo, al frente de la plaza de Yarinacocha.