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  • de mayo de 2026

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Nuestras ciudades: Mujeres del programa ganan espacios en el rubro de la maquinaria pesada

Con un enfoque intergeneracional, el sector Vivienda genera oportunidades laborales a mujeres en papeles tradicionalmente masculinos.

Es así que el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento (MCVS), por medio del Programa Nuestras Ciudades (PNC), está abriendo oportunidades en funciones que eran manejadas por trabajadores varones, con lo que promueve la inclusión y un enfoque intergeneracional en su empleabilidad.

No es un tema de ahora, ha sido progresivo durante los 12 años de existencia del programa. "Desde el sector Vivienda, reconocemos el valor de estas mujeres, quienes aportan diversidad, innovación y resolución de problemas. Con su ejemplo, están construyendo entornos laborales más inclusivos y equitativos", señala José Panta, director ejecutivo del programa Nuestra Ciudades del MVCS.


De las 17 Unidades Básicas Operativas (UBOs) en regiones a cargo del PNC, tres son lideradas por ingenieras civiles. Esto ocurre en Piura, Loreto y Puno, mientras que ocho ingenieras, civiles, agrónomas y economistas, desempeñan funciones de supervisión de campo en Puno, Piura, Lima, Lambayeque, Junín, Ica, Cajamarca y Loreto.

En la sede central del PNC, desde donde se monitorean todas las acciones de limpieza y descolmatación y remoción de escombros en el país, generados por los desbordes, inundaciones y huaicos, hay 21 profesionales que ejercen las funciones de economistas, abogadas, ingenieras, administrativas y comunicadoras sociales.

Revolución femenina en el PNC

Maricarmen Paria Caballero (30), ancashina de nacimiento, lidera la UBO Piura, que debido a las emergencias que enfrenta por el Fenómeno El Niño, se ha vuelto protagonista. Ella lidera un equipo de 30 profesionales, en su mayoría mecánicos y operarios de maquinarias y vehículos pesados.

“Cuando me convocaron para el cargo, al inicio no lo creía, luego lo asimilé cuando entré en funciones. A partir de allí, alterno mis responsabilidades profesionales y el ser madre de Isabella (7). Al inicio fue difícil dejarla, yo lloraba más que ella, eso fue cuando estuve en la UBO Ica, y para cuando me tocó venir a la UBO Piura, ya estaba superado todo. Hoy tenemos nuestra dinámica y para mí es sagrado viajar cada 15 días para verla”, cuenta.

Maricarmen explica que su presencia y el diálogo permanente le han permitido ganarse el respeto del personal. "Las intervenciones durante las emergencias hicieron que me miren con otros ojos. Yo voy con mis operadores a las zonas de emergencia, así el trayecto sea largo y, si tengo que trasladarme en alguna maquinaria, lo hago y siempre superviso las intervenciones. Una debe seguir de frente sin mirar a los lados, sin prestar atención a lo que no suma”, detalla.

Romper mitos y costumbres

Ana Alarcón Flores (38) es arequipeña, madre de 3 hijos y lidera la UBO Puno. Ella se ha destacado por su capacidad de gestión con alcaldes distritales y provinciales. Cuenta que en una ocasión consiguió que dos motores de maquinarias pesadas sean reparados por la Municipalidad Provincial de Lampa y la Municipalidad Distrital de Nuñoa, lo que implicó un ahorro importante en la gestión actual. 

Incluso logró que la Municipalidad Distrital de Usicallos apoye con templadores para la excavadora PC 220, utilizándose así toda esta maquinaria en los trabajos de limpieza y en mejora de la transitabilidad en las zonas urbanas de la región.

“He tenido que lidiar con diferentes formas de pensar y costumbres, pero no ha sido algo que me haya detenido. Pues todas tenemos la capacidad de hacer las mismas actividades de un hombre, solo hay que atreverse y seguir adelante. Lo tengo siempre en mi mente”, manifiesta, muy convencida.


Una sola voz

Elmy Ipanaque Carrasco (26), ingeniera civil en la UBO Piura, rompe estereotipos y muestra su capacidad en un entorno mayoritario masculino.

Pilar Callata Vilca (37), madre de un niño e ingeniera agrícola en la UBO Puno, destaca la importancia de seguir adelante y luchar por los sueños, teniendo presente que no existe el no puedo.

Gladys García Ramírez (43), ingeniera civil en la UBO Ica, lidera su vida al mando de su familia y su trabajo, con determinación y firmeza, con la premisa: "lidera tus emociones y lideras tu vida".


Algo similar ocurre con Raquel Medina Sierra (42), madre de una niña de 10 años y economista en la UBO Junín. Ella asegura que el papel de las mujeres en el desarrollo laboral es propio de una “revolución femenina”, donde miles de mujeres demuestran cada día que sí se puede.

Kori Quiñones Páucar (32), ingeniera civil de la UBO Junín, asegura que no hay obstáculo que detenga a una mujer cuando se trata de cumplir sus sueños. "Con esfuerzo y dedicación todo es posible", señala, mientras abraza a su pequeña de apenas dos años.


Yurico Larios Escurra (32), madre de un niño de 3 años y administrativa en la UBO Cajamarca, resalta la importancia del poder interno y, sobre todo, la intuición. "No hay necesidad de estar en competencia con los hombres", señala.

Para Cintya Colchado (44), ingeniera agrícola en la UBO Lambayeque, la clave es mantenerse firmes. Reconoce que nos estamos acercando a un mundo más equitativo y para eso las mujeres vienen trabajando de manera sostenida.

"Han sido muchas las mujeres que con tenacidad y esfuerzo han logrado romper esquemas tradicionales y demostrar que la capacidad y el talento no tienen género", afirma por su parte, Briggett Albites Ochoa (29), técnica en construcción civil en la UBO Lima y madre de una niña de 5 años.

Cada una de estas servidoras que ahora ocupan posiciones de liderazgo aportan al programa Nuestras Ciudades (PNC), del MVCS, un toque especial para una labor que promueve el crecimiento, la conservación, la protección e integración de nuestras ciudades, contribuyendo de manera decisiva con la calidad de vida de sus ocupantes.

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