• SÁBADO 30
  • de mayo de 2026

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Educación para la igualdad


Editor
Ana Luisa Alor

Gerente de Marketing y Gestión Comercial de Senati


La brecha de género laboral peruana es solo la manifestación de una desigualdad más amplia en muchos aspectos de la sociedad, incluida la educación. La disparidad en el acceso a una educación de calidad y en igualdad de condiciones entre hombres y mujeres contribuye significativamente a perpetuar las desigualdades en el mercado laboral.

A pesar de los esfuerzos por mejorar la accesibilidad y la calidad de la educación en el país, persisten diferencias importantes. El poco acceso equitativo a oportunidades educativas, desde la niñez hasta la educación superior, limita las posibilidades de desarrollo personal y profesional de las mujeres peruanas.

Datos del Índice de Desarrollo Social de la Mujer y el Hombre en los Países de América Latina del 2022 revelan que las mujeres en el Perú tienen un índice de desarrollo social más bajo que los hombres, lo que refleja también una brecha educativa. Esta disparidad se traduce en oportunidades laborales limitadas y mayor vulnerabilidad frente a la precariedad laboral y la exclusión económica.

Islandia, por ejemplo, tiene la mayor igualdad de género del mundo con una puntuación de 0,912 (donde 1 es la paridad plena). Le siguen Noruega (0,879) y Finlandia (0,863), que no solo lideran en igualdad de género, sino también en participación en oportunidades económicas, logros educativos, salud y supervivencia, y empoderamiento político.

Por ello es crucial intervenir en el sistema educativo, promoviendo la equidad y el respeto, y garantizando la igualdad de oportunidades, implementando políticas y programas que promuevan la inclusión y la equidad de género en todos los niveles educativos, y abordando las barreras culturales y sociales que limitan el acceso de las mujeres a una educación de calidad.

Es necesario quebrar los paradigmas mentales que hombres y mujeres tenemos, entendiendo desde la infancia que ambos tienen el mismo potencial y los mismos derechos a oportunidades de desarrollo social, cultural, educativo y laboral. En el Día Internacional de la Mujer es necesario reconocer la importancia de la educación como herramienta clave en la lucha por la paridad de género. Solo a través de un compromiso real con la igualdad en todos los aspectos podremos avanzar hacia un futuro en el que las personas, independientemente de su género, alcancen su máximo potencial y contribuyan plenamente al desarrollo del Perú.