• DOMINGO 10
  • de mayo de 2026

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gobierno argentino enfrentó su primera paralización

Sindicalistas prometen “seguir en la lucha”

Buscan derogar el decreto de necesidad y urgencia de Milei.

Buenos Aires, Argentina
AFP

La media jornada de paro general convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT), principal central obrera del país, de inspiración peronista, y secundado por otras fuerzas sindicales, partidos políticos, asociaciones civiles y organizaciones de derechos humanos, comenzó al mediodía.

En una jornada que se desarrolló sin altercados ni incidentes de magnitud, el único punto conflictivo fue en la entrada sur a Buenos Aires desde la provincia homónima por el puente Pueyrredón, donde una columna de la Unión Obrera de la Construcción (UOCRA) intentó acceder a pie y fue retenida por agentes de la Prefectura.

Concentración

Entre 40,000 y 600,000 personas oscilan, según las fuentes consultadas, las cifras de asistencia a la movilización.

El Ejecutivo argentino señaló que acudieron 40,000 personas, según un mensaje publicado en redes sociales por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. Y, mientras la Policía de la Ciudad de Buenos Aires cifra en 130,000 los asistentes, la central sindical calcula en 600,000 las personas que acudieron a la convocatoria, tanto en la Plaza del Congreso como en calles aledañas, y eleva a 1.5 millones el seguimiento en todo el país.

Dos de los principales líderes sindicales, el secretario general de la CGT, Héctor Dáer, y el representante del gremio de Camioneros, Pablo Moyano, pronunciaron sendos discursos en los que prometieron que continuarán sus reivindicaciones contra el Gobierno que asumió el 10 de diciembre pasado: “No vamos a dar ni un paso atrás”, dijo el primero.

Insistencia

“Vamos a seguir la lucha hasta que caiga el DNU [decreto de necesidad y urgencia] y rechacen la ley ómnibus”, dijo Daer, en alusión al proyecto de ley de Milei para desregular la economía, reducir la injerencia estatal y lograr el equilibrio fiscal, porque, indicó, “la justicia social no se entrega”.