Opinión
Educador, experto en políticas educativas
Por qué es que no hay ningún educador en la lista de los más innovadores, porque nuestra sociedad reconoce a todos, pero no a los educadores. Particularmente, y diría tristemente, cuando hablamos de innovación, creatividad y disrupción esta exclusión se vuelve más dolorosa.
Claramente tenemos una escala de valoración que está doblada al no somos capaces de reconocer el inmenso valor y la enorme cantidad de innovación que sucede diariamente en los salones de clase de nuestro país. Si no, entonces, cómo sería posible que siendo uno de los países en el planeta Tierra con más años de clases cerradas por la pandemia hayamos sido capaces de ser al mismo tiempo, según cifras de la prueba PISA publicadas en diciembre del 2023, uno de los que menos puntos perdió en términos de medición de los aprendizajes de todos los participantes en dicha prueba. Esto se lo debemos, en gran parte, a la creatividad docente, y también al esfuerzo, vocación de sacrificio y trabajo que ponen día a día; lamentablemente, algo invisible que hacen nuestros docentes a lo largo y ancho de todo el país. De nuevo entonces, comparto la pregunta, por qué no lo reconocemos públicamente.
Creo que como sociedad hemos comprado la idea de que los docentes son perezosos, no trabajan, y encima no quieren que los evalúen. De esa forma hemos cancelado del imaginario público la figura del maestro de colegio y su gigantesca importancia en la construcción de la realidad social, cultural y económica en nuestro país. Dicha invisibilización que hacemos a los profesores no solo nos debilita a todos los peruanos, sino que también, al mismo tiempo, corta los puentes posibles que nos ayuden a conformar un tejido social y las bases para una realidad ciudadana y ejercicio público distinto o que se acerque más a la promesa republicana sobre la cual se ha querido construir nuestro país. El día en que seamos capaces de reconocer el enorme aporte que diariamente hacen los docentes a la educación vamos a haber avanzado un paso enorme en esa sociedad que queremos (todos) ser y tener.