• MIÉRCOLES 10
  • de junio de 2026

Opinión

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Empresas y liderazgo femenino


Editor
Vanessa Yupari

Gerente general tgestiona


A escala mundial, el porcentaje de mujeres en la alta dirección solo alcanzará el 34% en el 2025, y el 9% de las empresas del mid-market de todo el mundo aún no cuentan con alguna mujer en la alta dirección, según Grant Thornton Women in Business 2023. Partiendo de esta premisa, considero que existen muchas razones del porqué el liderazgo femenino es clave en el rubro empresarial, siendo más beneficioso para las organizaciones y la economía en conjunto.

Actualmente, las mujeres aportamos un valor añadido para adaptarnos y crecer en un entorno empresarial con mayor facilidad, ya que poseemos capacidades de organización y administración de tiempo, empatía, tenemos una facilidad de comunicación emocional, nos enfocamos en los detalles desde el enfoque de perfección, contamos con ideas de innovación y emprendimiento. Podría enumerar múltiples cualidades que destacan nuestras habilidades de liderazgo.

En una empresa no se pueden ignorar los resultados económicos. Y en el clima económico incierto actual, la diversidad de género en la dirección es necesaria para lograr un rendimiento empresarial competitivo. Ahora, si nos hacemos la pregunta sobre ¿cómo destruir el techo de cristal que existe en la sociedad y en los altos cargos?, es cuando las empresas empiecen a priorizar la diversidad en los altos cargos, los resultados mejorarán y se dinamizará la innovación, se mejorará la creatividad y, por ende, la reputación e imagen externa de la empresa mejorará un 100%.

Hay muchas mujeres con potencial y con grandes capacidades y como empresas debemos fomentar e incentivar a nuestros colaboradores a que sigan especializándose en conocimientos, estén listos ante cualquier escenario y que el puesto que le asignen no sea una limitante por su género. Ahora, lo que toca priorizar en las organizaciones y poner como foco para el 2024 es trabajar la equidad e igualdad de género, donde reconocemos a cada uno lo que merece en función de sus méritos y desempeño, sin importar el género.

Aún hay mucho por hacer para erradicar la brecha de género y para lograrlo es necesario un liderazgo que inspire y acompañe el proceso de renovación. Es momento de comprarnos el problema y contribuir en la equidad que permita generar oportunidades a todos los peruanos.