Política
En los últimos tiempos se ha registrado un preocupante incremento del uso de pirotécnicos para las festividades de Año Nuevo, tanto en el ámbito familiar como en el comunal. Esto genera contaminación sonora y del aire; y afecta la salud de las personas y de las mascotas.
Los especialistas del Ministerio del Ambiente (Minam) señalan que los pirotécnicos o fuegos artificiales, al ser encendidos, liberan gases contaminantes como el monóxido de carbono (CO) y producen material particulado menor a 2.5 micras (PM2.5). Estos se quedan suspendidos en el aire y, debido a su tamaño poco visible al ojo humano, puede ingresar por las vías respiratorias de los seres vivos.
A corto plazo, pueden causar problemas respiratorios como asma, bronquitis o neumonía; irritación de los ojos y la piel; dolor de oído, lesiones auditivas hasta enfermedades respiratorias crónicas.