Editorial
La entidad emisora destacó recientemente que, a octubre del presente año, el empleo formal registró 31 meses de crecimiento positivo continuo desde abril del 2021, mes en el que aún persistía la pandemia del covid-19.
Sin embargo, el titular del Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (MTPE), Daniel Maurate, resaltó que el empleo formal en el sector privado peruano se incrementó durante el 2023 y superó los cuatro millones de trabajadores.
Este crecimiento de la actividad laboral formal se registró en todas las regiones del país, pero se concentró principalmente en Lima y Callao.
El trabajo es un derecho fundamental de las personas, y es un factor esencial para el desarrollo económico y social de una nación. El empleo formal, en particular, es importante porque contribuye a reducir la pobreza. Se dan mejores oportunidades de salir de esa condición, ya que hay ingresos regulares y acceso a servicios sociales.
Favorece, además, el crecimiento económico. Las empresas que generan empleo formal son más productivas y competitivas, lo que contribuye a la expansión de la actividad productiva.
El empleo formal mejora la calidad de vida de las personas y los trabajadores formales tienen más estabilidad laboral, lo que les permite también planificar su futuro.
De acuerdo con el ministro, hay aproximadamente cuatro millones 80,000 trabajadores del sector privado en planilla, sin contar el millón y medio que laboran en el sector público.
Al respecto, debemos tener presente que la recuperación del mercado laboral permitió que también se reduzcan los niveles de informalidad. En diciembre del año pasado, el empleo informal general se ubicaba cerca del 76%, y actualmente en 71.9%.
En este contexto, el reto para el próximo año es consolidar esa recuperación del empleo con condiciones óptimas para la inversión, especialmente la privada, pues es un factor clave para la creación de empleo en el Perú.
Cuando las empresas invierten en nuevos proyectos, necesitan contratar trabajadores para cubrir las plazas de trabajo. La inversión privada, asimismo, es un motor fundamental del crecimiento económico. Cuando la economía crece, las empresas tienen más oportunidades de invertir y expandirse, lo que genera más puestos de trabajo.
Por lo tanto, es indispensable seguir enfocándose en los cuatro ejes estratégicos de la gestión del MTPE: promoción de la empleabilidad del capital humano; fomento del trabajo decente enfocado en jóvenes, mujeres y personas con discapacidad; protección de los derechos fundamentales y seguridad y salud en el ámbito laboral; y generación de actividades temporales.