Economía
Detalló que este crecimiento se registró en todas las regiones del país, pero que se concentra principalmente en Lima y Callao.
“Tenemos cerca de cuatro millones 80,000 personas del sector privado en planilla, sin contar el millón y medio que están en el sector público, que también se encuentran en la nómina”, comentó.
Indicó que la recuperación del mercado laboral permitió que también se reduzcan los niveles de informalidad.
Panorama
Dijo que el Gobierno encontró, en diciembre del 2022, que el empleo informal general se encontraba en 75.6%; sin embargo, actualmente llega al 71.9%.
En ese sentido, mencionó que, según la Encuesta Nacional de Hogares, el trabajo informal en el Perú afecta a cerca de 13 millones 400,000 personas.
“Es importante diferenciar los distintos tipos de informalidad. Hay trabajadores que son muy hábiles en el uso de las tecnologías de comunicación y que ganan bien, pero que no decidieron formalizarse. Otro grupo de personas laboran en empresas con RUC, pero que no se encuentran en planilla. Estos son los que el Estado trata de incentivar para su formalización”, aseveró.
Sin embargo, manifestó que el reto para el próximo año es consolidar esa recuperación mediante mayores condiciones para la inversión privada.
“Tuvimos una buena recuperación del empleo formal. Lo que queda es hacer un país viable para la inversión. Debemos decirles a todos los peruanos y a los actores sociales, incluso a los dirigentes de los partidos políticos, que tenemos que hacer una alianza fuerte para posicionarnos e invitar a la inversión privada, porque no hay otro camino”, dijo.
Al respecto, afirmó que es indispensable tomar conciencia de que más allá de nuestras posiciones políticas o ideológicas se debe poner al Perú primero para disminuir la incertidumbre política.
“Todos los peruanos y, en especial los que no tienen empleo, los que viven en pobreza o pobreza extrema, o los que están sometidos al trabajo forzoso, son más importantes que los intereses políticos”, dijo.
“Por ello, creo que todos los que ejercemos la función pública, sin excepción, tenemos la obligación moral de pensar más en el interés nacional que en nuestros propios intereses, por legítimos que sean”, recalcó.