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Buenos Aires, Argentina
AFP
El encargado del anuncio fue el ministro de Economía, Luis Caputo, quien advirtió que el país está en riesgo de caer en hiperinflación.
“La génesis de nuestros problemas ha sido siempre fiscal”, enfatizó Caputo, quien sostuvo que el país debe solucionar su “adicción” al déficit en las finanzas públicas.
“Si seguimos como estamos, vamos inevitablemente camino a una hiperinflación”, advirtió.
El ministro anunció que el dólar al tipo de cambio oficial quedará en 800 pesos, contra 391 pesos por billete verde del jueves, último día hábil del gobierno de Alberto Fernández.
Motosierra
Milei, que durante la campaña blandía una motosierra para simbolizar su idea de recortar el gasto público, asumió el gobierno y aseguró que el país necesita un tratamiento de “shock” para superar la crisis, y descartó cualquier “gradualismo”. El mandatario se propone realizar un ajuste fiscal equivalente a 5% del Producto Interno Bruto.
Sus primeras decisiones fueron elogiadas por el Fondo Monetario Internacional, con el cual Argentina mantiene un programa crediticio por 44,000 millones de dólares. El organismo expresó que “respalda las medidas” de Milei.
Argentina atraviesa una grave crisis económica, con inflación anualizada de más de 140% y una tasa de pobreza que supera 40% de la población.
Incentivos
“El tipo de cambio oficial va a pasar a valer 800 pesos, para que los sectores productivos tengan los incentivos adecuados para aumentar la producción”, señaló Caputo.
El gobierno mantiene por ahora el sistema de control de divisas que rige desde el 2019, con una decena de tipos de cambio diferentes.
Con una historia de crisis sucesivas, los argentinos desconfían de su moneda y se guían por el dólar para ahorrar o comprar y vender bienes como inmuebles o automóviles. Y temen las variaciones del mercado cambiario que impactan incluso sobre los precios de los productos básicos.
Caputo aseguró que se mantendrán los planes sociales de trabajo en cooperativas y otras organizaciones sociales, y que se fortalecerá las asignaciones económicas que reciben los más humildes por hijos menores de edad y en compra de alimentos a través de transferencias directas.
Paralización
Las medidas de austeridad anunciadas incluyen reducción del tamaño del Estado y sobre todo la paralización de las iniciativas de obra de infraestructura financiada con fondos públicos que todavía no hayan comenzado.
A partir de ahora, explicó el ministro Luis Caputo, la obra pública se financiará con fondos privados.
El freno a la obra pública “tendrá un impacto significativo en la economía, especialmente en las provincias argentinas que dependen en gran medida de esta para generar empleo”, opinó Nicolas Saldrias, economista y analista de Economist Intelligence Unit.