Economía
Eliminación
El texto, elaborado por la presidencia de la COP28 tras días de complicadas negociaciones, se queda corto respecto a la demanda de “eliminar” progresivamente (phase out en inglés) esas energías, responsables del calentamiento del planeta.
El borrador de 21 páginas debe ser sometido aún a una plenaria de los negociadores de cerca de 200 países, prevista para hoy.
Las decisiones en las conferencias climáticas de la ONU se toman por consenso.
Las naciones que firmaron el Acuerdo de París del 2015 “reconocen la necesidad de profundas, rápidas y sostenibles reducciones de emisiones” de gases de efecto invernadero y piden en consecuencia “acciones que podrían incluir” toda una batería de medidas, según el texto.
Entre ellas, esta “reducción del consumo y producción”.
También se propone como opción “eliminar” (phase out) los subsidios “ineficientes” a los combustibles fósiles, y ello “lo antes posible”.
Energía renovable
El texto renueva el llamado en favor de las energías renovables, incluye a la energía nuclear como opción “limpia” y también las polémicas tecnologías de retención y captura de CO2, aún en desarrollo.
“Todavía nos queda mucho por delante”, reconoció el presidente de la cita, el emiratí Sultan Al Jaber, ante los ministros.
El cierre de la conferencia, previsto para hoy, está en el aire.
“Apreciamos el esfuerzo de muchos para sacar este texto, que busca ser un balance de una gran variedad de intereses”, explicó un portavoz del Departamento de Estado. Pero el tema de los combustibles fósiles “debe ser reforzado sustancialmente”, añadió.
Es “claramente insuficiente”, añadió la ministra de Transición Ecológica española, Teresa Ribera.
El texto es “una regresión” criticó la principal alianza de organizaciones ecologistas, la Climate Action Network.
“Nuestras voces no fueron escuchadas” explicaron los pequeños Estados insulares, los más amenazados por la subida de las aguas.
Consenso
“Estamos en una carrera contra el tiempo” para encontrar un consenso, había destacado el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, presente en Dubái para alentar a los diplomáticos, tras más de diez días de largas reuniones.
Guterres había abogado por la mención específica de eliminación de las energías fósiles. Pero “esto no significa que todos los países deban abandonar las energías fósiles al mismo tiempo”, reconocía el jefe de la ONU ante periodistas.
La COP28 sí ratificó en todo caso a Azerbaiyán como sede de la próxima COP, y de Brasil al año siguiente.
Resistencia a la medida
La COP de Dubái es la primera que hace un balance de la acción climática desde el Acuerdo de París, que impuso el objetivo de intentar mantener la temperatura media global en +1.5 ºC respecto a la era preindustrial.
La intención en Dubái era marcar nuevas metas más ambiciosas, acelerar la transición energética y las medidas de adaptación.
El texto pide que los países presenten nuevo planes de reducción de emisiones de gases de aquí a finales del 2024. El emiratí Sultan Al Jaber es el jefe de la compañía nacional petrolera de su país, lo que despertó suspicacia.
Arabia Saudita e Irak, dos grandes potencias petroleras, mostraron públicamente su oposición a la palabra “eliminación”.