Convivir

Periodista
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Sin embargo, el 20% restante se diagnostica en estadios tempranos, permitiendo un mejor control y posibilidades de curación. La detección temprana suele ocurrir en pacientes asintomáticos, pero si se presentan síntomas, generalmente el cáncer de pulmón ya está en un estado moderadamente avanzado o muy avanzado. Este tipo de cáncer afecta principalmente a personas mayores de 65 años, según los informes del Ministerio de Salud.
El doctor Édgar Amorín, especialista en cirugía oncológica y cirugía de tórax y cardiovascular de la Clínica Ricardo Palma, señala que “durante décadas el cáncer de pulmón era más frecuente en hombres. La relación entre el varón y la mujer era de 10:1. Actualmente, la situación ha cambiado y es casi equivalente”.
Esto se debe a que las mujeres tienen nuevos estilos de vida tanto en el plano personal como profesional, han comenzado a fumar tabaco, tienen mayor exposición ocupacional a diferentes inhalantes irritantes, tóxicos y cancerígenos. De continuar esta tendencia, en unos cuantos años habrá más mujeres que hombres con esta enfermedad.
Otros factores de riesgo
El carcinógeno más importante del cáncer del pulmón es el cigarrillo, y hay vinculación directa de hasta el 90% en ambos sexos. El tabaco es nocivo tanto para el fumador activo como para el pasivo. Las personas consideradas de alto riesgo para desarrollar el cáncer de pulmón son aquellas que fuman más de 10 cigarros al día, que fumaron por más de 10 años consecutivos y han iniciado el tabaquismo en edad temprana.
Las personas con más de 40 años tienen riesgo relativamente alto de sufrir este mal. Aunque suele desarrollarse con mayor frecuencia entre los 50 y 70 años. No es común ver esta afección en adultos menores de 40 años; sin embargo, cada vez vemos que hay más jóvenes, incluso adolescentes de 16 años, diagnosticados con esta enfermedad.
Además del cigarrillo, existen otros factores de riesgo de cáncer de pulmón: carga genética, exposición a partículas de materia (PM), contaminación ambiental, exposición al humo de leña doméstica (predominantemente en zonas rurales), uso de pesticidas, enfermedad pulmonar instructiva crónica, bronquitis crónica, cicatriz pulmonar por TBC u otras inflamaciones, etcétera.
Si un paciente de alto riesgo experimenta síntomas persistentes como tos que no cede al tratamiento, flema con rastros de sangre o expectoración sanguinolenta, dolor torácico, sensación de falta de aire, pérdida de peso significativa, entre otros, hay que considerar la posibilidad de cáncer de pulmón.
El diagnóstico se realiza mediante una tomografía computarizada. Si se detecta precozmente como micronódulo pulmonar, la cirugía potencialmente es el único tratamiento curativo.
Si el tumor se ha extendido localmente se cataloga enfermedad avanzada por tamaño y presencia de ganglios. En este caso el tratamiento es multidisciplinario. El diseño de este incluye quimioterapia más inmunoterapia o radioterapia y biológicos más cirugía en casos seleccionados. Para estadios avanzados, en casos que tengan biomarcadores, se benefician con tratamientos modernos para el control de la enfermedad. Si la condición clínica es mala y hay progresión de enfermedad, por lo general, el manejo es paliativo y se enfoca en mejorar la calidad de vida.
Dato
40 años en adelante es la edad en la que existe más riesgo de sufrir este mal.