Televisión: Cecilia Barraza retornó a “Mediodía Criollo” [comentario]
José Vadillo Vila
Periodista
jvadillo@editoraperu.com.pe
Lima, 12 de noviembre.- El domingo pasado, 5 de noviembre, Cecilia Barraza retornó a la conducción de Mediodía Criollo (TV Perú) luego de 17 años y el frontis de la histórica Cabaña, del parque de la Exposición de Lima, fue una fiesta.
Y el jolgorio se multiplicó porque el lanzamiento coincidió con el cumpleaños número 71 de la intérprete limeña, que suma 52 años de trayectoria.
Un retorno a lo grande, donde no faltaron fuegos artificiales, elencos de danza peruana, caballos de paso, bandas que se sumaron. Bravo por los talleres de danza que continúan cultivando estos géneros.
Mediodía criollo ahora, a pedido de su conductora, tiene el reto para el equipo de producción de transmitirse en directo, cada domingo a las 13:00 horas.
Cualidades de la conductora
Cecilia Barraza tiene por cualidades la elegancia, la chispa y la frescura que hacen gozar al respetable. Con frases colosales que saca del sombrero (“Estoy más asustada que perro en moto”; “Amanda Portales es un hembrón”; “Hasta los perros son criollos y te ladran en Do menor”), sin dejar de lado su amabilidad. Además, tiene mucha información del género y los intérpretes.
Aplausos por su reflexión sobre el dolor y la tristeza que vive el Perú. Explicó que con este espacio, TV Perú busca dar los domingos “una hora se sentir el fervor criollo”. También su mensaje en apuesta por los valores de la familia es positivo.
Una artista de novela
Uno de los invitados, el comunicador Luis Rodríguez Pastor, subrayó un dato importante, que habla también de la admiración que hay por la gran faceta de cantante de Cecilia Barraza: Ella ha aparecido como personaje en tres libros del Premio Nobel de Literatura 2010, Mario Vargas Llosa.
Pero en la nueva novela del Nobel, Le dedico mi silencio (Lima, Alfaguara, 2023), que gira entorno a la música criollo, tiene mayor protagonismo como personaje.
“Toño Azpilcueta”, el personaje principal de la novela, “Había escrito muchos artículos sobre ella [Cecilia Barraza], poniéndola siempre por las nubes, hablando sobre todo de su elegancia y finura al cantar, de su manera de vestirse y su delicadeza al andar por el proscenio.” (Pág. 48).
Concepto musical
El concepto de Mediodía criollo sigue incólume: es la tribuna tanto para consagrados como para nuevas figuras de la música urbano costeña o música criolla.
Es una propuesta con la que el público está de acuerdo en la larga vida del espacio (nació en 1997).
En este norte, de escuchar a las jóvenes voces, fue saludable oír las propuestas de Majo Arana y Gisell campos (esta última versionando el clásico “Toro mata”), Milu Castro y Mayra Guzmán.
Saludable el retorno (¿momentáneo?) de Los Ardiles (con todos sus integrantes) y su propuesta de música jaranísima; la potencia de Iradia Valdivia, el show performático del Dúo de Oro; y la sapiencia de Lucy y Oscar Avilés en los territorios de la marinera limeña.
Retos
Tal como lo hizo en su periplo por el programa entre 2002 y 2006, Cecilia Barraza ha vuelto a la televisión con el guitarrista Coco Linares bajo la dirección musical.
Hay varios músicos reconocidos y talentosos que se han sumado a la propuesta en esta nueva temporada del espacio televisivos por el maestro Linares. Entre ellos, mencionemos al percusionista Marco Mosquera, el bajista Mario Cuba y el tecladista Pedro Pacora.
Es necesario también que la sonoridad y los arreglos maximicen estas y otras presencias y apuesten por invitar a arreglistas jóvenes para que el deseo de que marineras, valses y tonderos sigan siendo abrazadas por las nuevas generaciones.
Aunque Mediodía criollo no hace políticas de Estado, vamos a sugerir a este espacio televisivo tan masivo otros retos. Por ejemplo, que busque revalorar la décima entre los jóvenes, con un espacio o un concurso donde ellos hablen con libertad del Perú actual, usando la replana del siglo XXI.
También que se dé un espacio importante a los cantautores jóvenes a nivel nacional, que hacen música costeña a su manera. Recordemos que hay una poderosa generación de músicos peruanos que está egresando de diversos centros académicos y necesitan también tener eco en las tribunas tradicionales, más allá de las redes sociales.
En cuanto a los escenarios, también se debe de mirar los espacios que transitan los peruanos de estos días.
Ya no se puede seguir supeditando la ambientación de la música criolla a los callejones del ayer. Hoy esta música lucha por sus espacios con otros géneros en las discotecas salseras y los pubs, y sus ejecutantes viven en departamentos y en urbanizaciones de la Gran Lima, y en verano van con su música a la playa, por citar algunos aspectos a considerar en el amante de la música peruana actual. Y está presente en todo el Perú.
Justamente, la hipótesis que maneja “Toño Azpilcueta” en Le dedico mi silencio es que el vals criollo “se trataba de una música nacional y profundamente popular” (Pág. 116) que “ha servido para acercar a la gente y combatir los prejuicios y el racismo” (Pág. 105).
¿Y La Cabaña?
El retorno de Cecilia Barraza a la conducción de Mediodía criollo que también nos sirva para preguntar sobre cuál será el futuro del teatro La Cabaña, escenario histórico de la música peruana desde 1935, que fue declarado monumento histórico en 1999, y, desde hace varios años permanece inhabitable. ¿Cuáles son los planes de la Municipalidad de Lima para este local?