• JUEVES 7
  • de mayo de 2026

En confianza

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cecilia barraza. cantante

“No soy figuretona”

En sus 43 años de carrera, convenció a las compositoras más exigentes. Quiso ser asistenta social, pero optó por la música.
“Los tres pilares que me inspiraron fueron Alicia Maguiña, Chabuca Granda y Victoria Santa Cruz.”

–Es casi toda una vida la que usted lleva en el arte, pero, ¿qué hacía antes de dedicarse a él?

–Cuando empecé en el programa Trampolín a la Fama, estaba todavía en el colegio. Ese concurso duró un año. Cuando terminó, en 1971, ya había acabado la secundaria, y estaba preparándome para estudiar asistencia social.

–¿Por qué no lo siguió?

–Me vio cantar Chabuca Granda y me llevó a México a actuar en el teatro de Bellas Artes; allí empezó esta vertiginosa carrera mía.

–Dicen que Chabuca no elogiaba a nadie con facilidad. ¿A usted por qué la admiraba?

–Le llamaba la atención mi ‘voz chiquita’. Decía que ella escuchaba en la música criolla a cantantes con voces portentosas, pero le llamó la atención mi voz pequeña, con la que interpretaba de una manera muy personal las canciones.

–¿Qué otras pasiones la guiaban, además de la música?

–Siempre estuvo la música, pero no pensé en ser cantante. No era de las chiquitas que cantaban frente al espejo mirándose con un micro en la mano ¡nunca! Si cantaba, lo hacía con cancionero, junto a mis amigas. Pero siempre quise ser asistenta social, el destino me llevó por otro lado.

–En casa usted tenía dos hermanos vinculados al arte.

–Claro. Fue Miguel quien un día llevó a casa a almorzar a ‘Chicho’ Ferrando, y en la sobremesa, entre los dos, me animaron a cantar en la televisión.

–¿A sus padres cómo les cayó que decidiera dedicarse al canto?

–Me apoyaron. Mi mamá siempre quiso ser cantante y se sintió proyectada en mí.

–¿No hubieran preferido que siguiera una carrera convencional?

–Yo estaba por estudiar otra cosa, pero ellos dijeron que si el destino me llevaba por ese rumbo, esto también sería una carrera. Todos estos años los he vivido de la música y me he sostenido –y a mis papás– con ella.

–¿Con tantos años de trayectoria, hay algo que le falte hacer en la música peruana?

–Huaylarsh. Nunca hice uno y en los shows en el Teatro Peruano Japonés lo cantaré y bailaré. Es un homenaje a la gente de la sierra central y también a Alicia Maguiña, una de las mujeres que, no siendo andina, ha cantado ese tipo de música. Soy muy admiradora suya.

–Eso es mutuo. Alicia Maguiña también se ha confesado admiradora suya.

–Sí. En un programa que hice con ella en la televisión, dijo que una de las mejores intérpretes de su obra era yo... He sido su admiradora desde que tenía 14 años.

–Andrés Soto nos contó que tiene un disco inédito junto a usted. ¿Cuándo lo saca?

–En realidad, lo único que tengo de eso es la presentación escrita por Mario Vargas Llosa. Hasta ahora no me animo a completarlo; mire si seré floja. Es una deuda que tengo conmigo misma.

–Vargas Llosa la ha mencionado varias veces. La última fue incluirla como la cantante favorita de un personaje en El héroe discreto.

–Gente notable siempre ha admirado lo que he hecho...

–A lo que me refería es que en ciertas élites intelectuales se solía mirar a la música criolla por encima del hombro.

–Sí. Pero siempre he escogido a compositores diferentes, con canciones de nivel.

–¿Sintió que en algún momento el público dejó de comprenderla?

–No. Lo que pasa es que la gente también gusta de otras cantantes. Siempre he seguido una misma línea y me han seguido, en la televisión y en la radio. Más bien, soy yo la que me he alejado un poco del público porque no soy ‘figuretona’.